En las entradas anteriores de este diario he tratado de dar una visión razonablemente realista del funcionamiento de InterNET, evitando los detalles técnicos. El lector interesado en tales detalles encontrará abundante documentación tanto en la Wikipedia como en los más diversos manuales al alcance de una simple búsqueda con cualquier buscador al uso (en España, esto casi es sinónimo de Google, e incluso se usa como verbo: googlear).
He hecho incapié varias veces de forma intencionada en los orígenes libres de las diversas tecnologías relacionadas con InterNET: sólo Unix ha sido objeto de muchas licencias; la actual está en propiedad de Novell, mientras que distintos fabricantes mantienen las licencias de sus diversas implementaciones.
Solventar los problemas con esas licencias está en el origen de GNU/Linux, así como también de FreeBSD (que a la postre no deja de ser el origen de la actual implementación de Mac OS).
El transcurso de la breve historia de la Ciencia Informática está marcado por los diversos tira y afloja de tres participantes: por un lado, los usuarios, que hasta poco eran técnicos informáticos liderados por hackers; por otro lado está la Industria, siempre pendiente del beneficio del accionista o del consejero de turno; y por otro lado los diversos estados y organizaciones gubernamentales, que tratan de encajar en la filosofía de InterNET o de hacer que InterNET encaje en su filosofía, dependiendo de los distintos responsables de turno.
El ejemplo más nítido de esto es GNU/Linux. Hoy es el pilar de la red, ya que la mayor parte del tráfico de la misma pasa por servidores equipados con alguna versión. En sí mismo, GNU fue la respuesta al intento de la industria de monopolizar los sistemas operativos que usarían los usuarios; sin embargo, esa misma industria adoptó GNU/Linux con naturalidad en cuanto alcanzó la madurez suficiente. Hoy, la inmensa mayoría del código de Linux es aportado y está soportado por varias grandes empresas (IBM, Red Hat y otras).
Algunos estados y organizaciones supraestatales tratan de favorecer al software libre para garantizar una red que proteja a sus usuarios y ciudadanos, mientras que otros niveles de las mismas administraciones se resisten a facilitar el uso de estos sistemas. No hace mucho en la administración gallega se usaba SUSE Linux Enterprise en el área educativa; sin embargo, los educadores que quisiesen usar el sistema fuera del entorno laboral debían hacer uso de Internet Explorer.
De forma adicional, en España conectarse a InterNET para un usuario doméstico es casi sinónimo de aceptar alguna de las ofertas de los poco competitivos operadores telefónicos al uso. Cualquier otra alternativa es brutalmente cara. Entre los inconvenientes de la legislación actual, la prohibición del acceso a InterNET a través de redes Wifi públicas (o compartir la conexión con los veciones) lastran la universalidad del acceso a InterNET.
Para acabar de complicar el panorama surgen con fuerza un nuevo agente con sus propios intereses: la industria audiovisual, fundamentalmente a través de las entidades "gestoras de derechos". La simplicidad para compartir información a través de la red es natural enemigo de aquellos que viven de vender información o contenidos. Se reeditan luchas comerciales que recuerdan a la del formato de vídeo VHS con el formato Beta; y no se queda ahí, sino que se intenta repetir la vergonzosa experiencia del desencriptado para el DVD-vídeo.
La locura es tal que se demonizan protocolos de distribución de mensajes por la red como el P2P que pueden ayudar a que la red funcione mucho mejor y de forma más homogénea, en lugar de depender tanto de la infraestructura. Para los habitantes del primer mundo (o de las ciudades, en España) esto no es cuestión relevante, pero para el resto de los usuarios no es baladí.
Las últimas líneas de este esbozo las dibujan las entidades bancarias y las grandes distribuidoras, que ven el negocio de poder simplificar e incluso prescindir de buena parte de sus oficinas físicas, por lo que hacen incapié en la seguridad informática; sin embargo, para ello utilizan software de dudosa fiabilidad en el mejor de los casos, empujando a sus usuarios a utilizar el mismo software.
¿Y qué es del usuario en todo este lío? la explosión del mercado informático doméstico fue de la mano del PC equipado con Windows. El usuario desconoce (y la mayoría de veces tampoco le preocupa demasiado) qué sistema o aplicaciones usa, y mucho menos los términos de licencia subrealistas que se emplean en el sector. Al usuario rara vez le preocupan sus derechos o el funcionamiento de InterNET, y llegado el momento de preocuparse rara vez conoce los rudimentos necesarios para tomar partido. El mismo usuario puede conectarse con Windows en su casa o con su Iphone en el autobús para quejarse de que una ley determinada ataca la neutralidad de la Red, para luego participar en un ataque DoS (Denegación de Servicio, coordinarse con otra gente para efectuar muchas peticiones a un servidor para colapsarlo) para supuestamente defender dicha neutralidad. Al usuario ni siquiera se le pasará por la cabeza que colapsar un servidor como acto de protesta vulnera la libertad de expresión de los propietarios de dicho servidor: una de las reglas más tradicionales y respetables de Netiqueta (también vulnera la regla de no ocupar ancho de banda que puedan necesitar otros).
Por un lado, el usuario entrega la libertad que podría suponer la Red para beneficio de empresas multinacionales y ciertas administraciones; por otro lado, teme el uso que aquéllos puedan hacer para coartar su misma libertad. Es curioso, pero pocas veces se escucha algo de autocrítica en esta cuestión, y es lógico. La mayoría de iniciativas de defensa de la neutralidad de la red parten de promotores y entusiastas del software libre, quienes disponen de herramientas para hacer un uso efectivo de la Red. El problema que no vemos es que es fácil atacar la independencia y neutralidad de la Red, pero sólo porque la inmensa mayoría de usuarios no dispone de tales herramientas, e incluso en su mayoría las desconocen por concreto; o bien usan herramientas que los privan de cualquier derecho sobre su propia información, tales como el Messenger de Microsoft, o el Whatsapp de la empresa homónima.
La telefonía móvil ha supuesto desde siempre un ataque a la neutralidad de la Red, o al menos desde que permitió conectarse a la misma. Tras los nombres como Wap, 3G o la inminente 4G se esconden políticas comerciales para decidir qué contenidos de la red son accesibles para el usuario o cómo debe de emplearla. Pocos reconocerán que dichas redes no son más que limitaciones al UMTS desarrollado hace ya 20 años.
La privacidad se consigue con cifrado; la neutralidad, con tecnología abierta. Y es imprescindible también no dejar de vigilar las leyes que quieren cercenar InterNET para el servicio de unos cuantos burócratas y una pandilla de consejeros de grandes empresas. Es el único camino para que la Red de Redes llegue a desempeñar el papel al que está llamada en la sociedad humana.
martes, 28 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
InterNET: Red de Redes. IV La neutralidad de la red
En los artículos precedentes, se expusieron dos ideas muy concretas:
Sin embargo, con frecuencia escuchamos hablar de la neutralidad de la red y de diversas amenazas que puede sufrir tal neutralidad. Para comprender el origen y las consecuencias de estas amenazas, necesitamos repasar la forma y organización de Internet.
Arquitectura: tendiendo puentes
Tu equipo doméstico es una red, aunque no lo sepas. Simplemente, es el caso más sencillo de red que puedas encontrar: un sólo equipo, por tanto, un sólo nodo. Da igual que te conectes a través de un router wifi o de un sencillo módem: eres una red.
Si te desenchufas de tu conexión a internet (o apagas el router), tu equipo será, en todo caso, una red aislada. Pero no hay motivo para que no puedas conectarte a él desde otro equipo (o tu smartphone, o tu portátil...). En el caso más sencillo, puedes conectar la tarjeta de red de tu computador de escritorio con tu portátil por cable de red, por wifi, USB, bluetooth... en tal caso, ya tienes una red con dos nodos.
El módem o el router de tu compañía telefónica te permite conectarte a otras redes, que pueden ser redes domésticas, redes de grandes empresas, y por supuesto, constituidas por un computador, varios o miles de ellos. En tu sistema, tal dispositivo es el puente o pasarela que te permite conectarte con tu proveedor telefónico.
Una conexión típica parte de tu computador, pasa por el puente o pasarela y llega a tu proveedor. A partir de ahí, se traduce la dirección pedida y se encauza por la ruta que lleve a su destino.
Cada nodo mantiene direcciones de los nodos más próximos, y también de rutas y destinos habituales en ese nodo. Para ser más precisos, incluyen no sólo a los vecinos, sino a los destinatarios más habituales. Por supuesto, como posiblemente hayas adivinado, todos los nodos son a su vez redes de computadores.
Una vez que la conexión llega a destino, la red de destino hará lo que haya pedido tu red: puedes haber pedido que te muestre una web, o que te sirva un archivo para descargarlo (por supuesto, si tienes permisos para hacerlo!!).
Con todo esto en mente, quiero que reparéis en varias cosas:
"Proveedor de internet" es un nombre muy malo. Inernet no es algo que te lleve alguien a casa, empaquetado y tarificado al peso. Generalmente, se habla de "Proveedor de Servicios de Internet" (ISP, Internet Services Provider).
Un proveedor de servicios hace justamente eso: te proporciona acceso a determinados servicios de la red: desde conexión hasta correo electrónico, pasando por alojamiento web, almacenaje de archivos, etc. Fíjate que un ISP puede proporcionar conexión a Internet, pero no tiene por qué hacerlo. Por otra parte, un ISP puede proporcionarte conexión, pero ningún servicio adicional.
Repasemos: tú tienes que conectarte a un ISP para acceder a Internet. Puedes pensar que tienes que llegar a un nodo común si quieres tener acceso a otras redes (quienes a su vez, tienen acceso a dicho nodo común a través de Internet).
Hay muchos métodos para conectarse a un ISP, al menos desde un punto de vista teórico. Lo más sencillo para un usuario doméstico es conectarse a través de su operador telefónico, con lo que dicho operador funcionará de ISP aun cuando el usuario utilice los servicios de otros ISP (de hecho, esto hace años era bastane común: conectabas tu módem de telefónica y usabas servicios como Tiscalis u otros: Telefónica simplemente te conectaba con Tiscalis, y éste era quien realmente te daba acceso a la red).
En la práctica, si tu red accede a otra que tiene acceso a Internet, como quiera que se realice ese acceso, entonces estás conectado a Internet. Puedes, por ejemplo, acceder por radio o wifi a la red de tu empresa o universidad, si está cerca.
En España está prohibido compartir la conexión a Internet. Las redes Wifi locales promovidas por algunos ayuntamientos sólo son válidas si se constituye un ente como ISP y se proporciona servicio de pago (al menos, como extensión del gratuito, digamos para distintas velocidades de acceso). Y las redes Wifi comunitarias -de edificios- deben estar ceñidas al edificio en sí y no alcanzar el exterior. La Wifi doméstica que pagas no puedes compartirla con el vecino de al lado. Pero estas restrucciones son cuestiones legales, no técnicas: para Internet, no importa como llegues: una vez que estás dentro, estás conectado.
Saber más...
En la wikipedia puedes leer más información. Por desgracia, la versión en castellano es bastante limitada y es preferible la versión inglesa.
- Internet se basa en tecnologías libres.
- Internet es, en realidad, una maraña de redes heterogéneas interconectadas entre sí.
Sin embargo, con frecuencia escuchamos hablar de la neutralidad de la red y de diversas amenazas que puede sufrir tal neutralidad. Para comprender el origen y las consecuencias de estas amenazas, necesitamos repasar la forma y organización de Internet.
Arquitectura: tendiendo puentes
Tu equipo doméstico es una red, aunque no lo sepas. Simplemente, es el caso más sencillo de red que puedas encontrar: un sólo equipo, por tanto, un sólo nodo. Da igual que te conectes a través de un router wifi o de un sencillo módem: eres una red.
Si te desenchufas de tu conexión a internet (o apagas el router), tu equipo será, en todo caso, una red aislada. Pero no hay motivo para que no puedas conectarte a él desde otro equipo (o tu smartphone, o tu portátil...). En el caso más sencillo, puedes conectar la tarjeta de red de tu computador de escritorio con tu portátil por cable de red, por wifi, USB, bluetooth... en tal caso, ya tienes una red con dos nodos.
El módem o el router de tu compañía telefónica te permite conectarte a otras redes, que pueden ser redes domésticas, redes de grandes empresas, y por supuesto, constituidas por un computador, varios o miles de ellos. En tu sistema, tal dispositivo es el puente o pasarela que te permite conectarte con tu proveedor telefónico.
Una conexión típica parte de tu computador, pasa por el puente o pasarela y llega a tu proveedor. A partir de ahí, se traduce la dirección pedida y se encauza por la ruta que lleve a su destino.
Cada nodo mantiene direcciones de los nodos más próximos, y también de rutas y destinos habituales en ese nodo. Para ser más precisos, incluyen no sólo a los vecinos, sino a los destinatarios más habituales. Por supuesto, como posiblemente hayas adivinado, todos los nodos son a su vez redes de computadores.
Una vez que la conexión llega a destino, la red de destino hará lo que haya pedido tu red: puedes haber pedido que te muestre una web, o que te sirva un archivo para descargarlo (por supuesto, si tienes permisos para hacerlo!!).
Con todo esto en mente, quiero que reparéis en varias cosas:
- Los nodos pueden tener distintos tamaños e importancia en el tráfico. Así como hay autovías y carreteras secundarias, hay nodos de mayor nivel, nodos secundarios, etc.
- Muchas conexiones entre redes tienen lugar a través de la red telefónica, pero, por supuesto, no todas.
- Los peajes de las autopistas se fijan en la entrada o salida de la misma, y se tarifican generalmente por kilómetro recorrido. En Internet, por su idiosincrasia, una conexión normal recorre multitud de redes, y es difícil establecer qué parte corresponde a cada empresa.
"Proveedor de internet" es un nombre muy malo. Inernet no es algo que te lleve alguien a casa, empaquetado y tarificado al peso. Generalmente, se habla de "Proveedor de Servicios de Internet" (ISP, Internet Services Provider).
Un proveedor de servicios hace justamente eso: te proporciona acceso a determinados servicios de la red: desde conexión hasta correo electrónico, pasando por alojamiento web, almacenaje de archivos, etc. Fíjate que un ISP puede proporcionar conexión a Internet, pero no tiene por qué hacerlo. Por otra parte, un ISP puede proporcionarte conexión, pero ningún servicio adicional.
Repasemos: tú tienes que conectarte a un ISP para acceder a Internet. Puedes pensar que tienes que llegar a un nodo común si quieres tener acceso a otras redes (quienes a su vez, tienen acceso a dicho nodo común a través de Internet).
Hay muchos métodos para conectarse a un ISP, al menos desde un punto de vista teórico. Lo más sencillo para un usuario doméstico es conectarse a través de su operador telefónico, con lo que dicho operador funcionará de ISP aun cuando el usuario utilice los servicios de otros ISP (de hecho, esto hace años era bastane común: conectabas tu módem de telefónica y usabas servicios como Tiscalis u otros: Telefónica simplemente te conectaba con Tiscalis, y éste era quien realmente te daba acceso a la red).
En la práctica, si tu red accede a otra que tiene acceso a Internet, como quiera que se realice ese acceso, entonces estás conectado a Internet. Puedes, por ejemplo, acceder por radio o wifi a la red de tu empresa o universidad, si está cerca.
En España está prohibido compartir la conexión a Internet. Las redes Wifi locales promovidas por algunos ayuntamientos sólo son válidas si se constituye un ente como ISP y se proporciona servicio de pago (al menos, como extensión del gratuito, digamos para distintas velocidades de acceso). Y las redes Wifi comunitarias -de edificios- deben estar ceñidas al edificio en sí y no alcanzar el exterior. La Wifi doméstica que pagas no puedes compartirla con el vecino de al lado. Pero estas restrucciones son cuestiones legales, no técnicas: para Internet, no importa como llegues: una vez que estás dentro, estás conectado.
Saber más...
En la wikipedia puedes leer más información. Por desgracia, la versión en castellano es bastante limitada y es preferible la versión inglesa.
sábado, 21 de enero de 2012
InterNET: Red de Redes. III Un mundo conectado
En el principio fue Unix,
padre de todos los sistemas:
¡Gloria a Unix!
Y luego fue la red,
donde no existe
principio o final,
pues en la red todo es
parte de La Red.
Y la noche se encarnó
y dio vida
a dos criaturas del mal:
una nombrada PC,
abominable engendro,
mas acaso aun no tan terrible
como aquella que sus adoradores,
esclavos y sirvientes
conocen como Mac.
Y así fue el principio de esta historia.
Un PC con MS-DOS y Windows conectado en una red no está pensado para ser utilizado por varios usuarios. De hecho, la licencia generalmente se refiere al pagador como el "único" con derecho a utilizar dicho sistema. Mejor suerte corren los usuarios de Windows NT o OS/2, ya que estos sistemas sí permiten gestionar distintos usuarios: de nuevo, la licencia establece cuántas personas tienen derecho a usar el sistema. La pega es que estos dos sistemas se utilizan en máquinas más caras que los PC que pronto se comienzan a denominar (en España al menos) clónicos.
A mediados de los años 90, el precio de los PC cae en picado. Cada vez hay más fabricante y la competencia es lo suficientemente feroz para que durante años se vaya reduciendo el precio de las máquinas. Son los años de publicación del malhadado Windows 95, la ruina de Apple, la expansión de AMD... y la red.
Tim Berners-Lee y Robert Cailliau publican su nuevo invento, la World Wide Web, allá por el año 1992. Aunque ellos la crean en el CERN, los industriales europeos no acaban de encontrarle utilidad, así que deciden llevarla a USA, donde sí es acogida con entusiasmo. Por el camino, deciden crear el W3C, para garantizar la gratuidad y accesibilidad de la web. La expansión de la web es pareja a la difusión de los computadores, tanto servidores especializados como computadores personales.
Al mismo tiempo Linux crece como futuro núcleo para el Sistema Operativo de GNU: en 1993 aparece la primera distribución, aunque hay que esperar al año 1994 para tener la versión 1.0 de Linux. De forma paralela, surge el proyecto Apache, que se consolida como el servidor web más ampliamente usado a partir de 1996.
El uso conjunto de GNU/Linux y Apache permite disponer de servidores web muy potentes con un coste relativamente bajo. Esto, naturalmente, facilita la extensión de la Web: no sólo es sencillo interconectar redes, sino que las distintas organizaciones pueden disponer de sus propios servidores.
Mientras, en el mundo de la computación personal, Adobe abandona a Apple para centrarse en Windows, mientras que Autodesk contrae una especie de matrimonio indisoluble con Microsoft. Si Apple se tambaleaba, estos movimientos acaban por sepultarla.
En cuanto a GNU/Linux, nunca tuvo gran acogida en los computadores personales. Ciertamente, GNU/Linux debió esperar al nuevo siglo para consolidarse con interfaces sencillas y abundante software para cualquier tarea; sin embargo, la industria lo acogió con entusiasmo. El estancamiento de GNU/Linux en el mundo doméstico palpable aun hoy es más curioso a medida que se va extendiendo por todo tipo de empresas y organismos.
Es importante señalar que la mayor parte de los elementos que propiciaron la llamada Web 2.0 (lo que incluye Blogs, webs como Facebook, etc.) son software libre. El impacto del software no libre es muy reducido, y se limita a herramientas abiertas pero con licencias no completamente libres: el lenguaje de programación Java es un buen ejemplo de software no completamente libre. Los usuarios de ADSL o cable puede que tengan un Windows o un Mac en su portátil, pero si usan un router para conectarse con su compañía telefónica, éste generalmente usará GNU/Linux. Las granjas de servidores de Google usan una versión de GNU/Linux propia, mientras que películas como Avatar se pueden realizar gracias a máquinas equipadas con GNU/Linux.
El contrapunto a este mundo libre lo ofrece curiosamente el usuario. Acostumbrado a las limitaciones de Windows o Mac, no suele estar preparado para usar la Red con un mínimo de seguridad. No suele tener usuarios, no administra la seguridad de su computador, no suele usar reglas de privilegios en los archivos que crea o ejecuta... Aunque los virus y el malware en general no son exclusivos de los sistemas privativos, en su incidencia es determinante que el usuario use dichos sistemas. Digamos que el problema no es sólo que el usuario abra un correo electrónico de remitente desconocido, sino que su sistema permita que un correo electrónico ejecute cualquier aplicación por el mero hecho de ser leído!
La red siempre estuvo defendida por usuarios fundamentalmente de software libre. Pero hoy son minoría. Hoy la gente que pretende que La Red no sea más que un lector de catálogos publicitarios e intercambiador de mensajes son mayoría. Y están dispuestos a entregarla. No es que no quieren luchar, es que se esfuerzan para que esto suceda.
El anterior párrafo podría ser el cierre de un primer capítulo sobre el advenimiento de La Red Social. De eso tratará el siguiente artículo del blog.
padre de todos los sistemas:
¡Gloria a Unix!
Y luego fue la red,
donde no existe
principio o final,
pues en la red todo es
parte de La Red.
Y la noche se encarnó
y dio vida
a dos criaturas del mal:
una nombrada PC,
abominable engendro,
mas acaso aun no tan terrible
como aquella que sus adoradores,
esclavos y sirvientes
conocen como Mac.
Y así fue el principio de esta historia.
Un PC con MS-DOS y Windows conectado en una red no está pensado para ser utilizado por varios usuarios. De hecho, la licencia generalmente se refiere al pagador como el "único" con derecho a utilizar dicho sistema. Mejor suerte corren los usuarios de Windows NT o OS/2, ya que estos sistemas sí permiten gestionar distintos usuarios: de nuevo, la licencia establece cuántas personas tienen derecho a usar el sistema. La pega es que estos dos sistemas se utilizan en máquinas más caras que los PC que pronto se comienzan a denominar (en España al menos) clónicos.
A mediados de los años 90, el precio de los PC cae en picado. Cada vez hay más fabricante y la competencia es lo suficientemente feroz para que durante años se vaya reduciendo el precio de las máquinas. Son los años de publicación del malhadado Windows 95, la ruina de Apple, la expansión de AMD... y la red.
Tim Berners-Lee y Robert Cailliau publican su nuevo invento, la World Wide Web, allá por el año 1992. Aunque ellos la crean en el CERN, los industriales europeos no acaban de encontrarle utilidad, así que deciden llevarla a USA, donde sí es acogida con entusiasmo. Por el camino, deciden crear el W3C, para garantizar la gratuidad y accesibilidad de la web. La expansión de la web es pareja a la difusión de los computadores, tanto servidores especializados como computadores personales.
Al mismo tiempo Linux crece como futuro núcleo para el Sistema Operativo de GNU: en 1993 aparece la primera distribución, aunque hay que esperar al año 1994 para tener la versión 1.0 de Linux. De forma paralela, surge el proyecto Apache, que se consolida como el servidor web más ampliamente usado a partir de 1996.
El uso conjunto de GNU/Linux y Apache permite disponer de servidores web muy potentes con un coste relativamente bajo. Esto, naturalmente, facilita la extensión de la Web: no sólo es sencillo interconectar redes, sino que las distintas organizaciones pueden disponer de sus propios servidores.
Mientras, en el mundo de la computación personal, Adobe abandona a Apple para centrarse en Windows, mientras que Autodesk contrae una especie de matrimonio indisoluble con Microsoft. Si Apple se tambaleaba, estos movimientos acaban por sepultarla.
En cuanto a GNU/Linux, nunca tuvo gran acogida en los computadores personales. Ciertamente, GNU/Linux debió esperar al nuevo siglo para consolidarse con interfaces sencillas y abundante software para cualquier tarea; sin embargo, la industria lo acogió con entusiasmo. El estancamiento de GNU/Linux en el mundo doméstico palpable aun hoy es más curioso a medida que se va extendiendo por todo tipo de empresas y organismos.
Es importante señalar que la mayor parte de los elementos que propiciaron la llamada Web 2.0 (lo que incluye Blogs, webs como Facebook, etc.) son software libre. El impacto del software no libre es muy reducido, y se limita a herramientas abiertas pero con licencias no completamente libres: el lenguaje de programación Java es un buen ejemplo de software no completamente libre. Los usuarios de ADSL o cable puede que tengan un Windows o un Mac en su portátil, pero si usan un router para conectarse con su compañía telefónica, éste generalmente usará GNU/Linux. Las granjas de servidores de Google usan una versión de GNU/Linux propia, mientras que películas como Avatar se pueden realizar gracias a máquinas equipadas con GNU/Linux.
El contrapunto a este mundo libre lo ofrece curiosamente el usuario. Acostumbrado a las limitaciones de Windows o Mac, no suele estar preparado para usar la Red con un mínimo de seguridad. No suele tener usuarios, no administra la seguridad de su computador, no suele usar reglas de privilegios en los archivos que crea o ejecuta... Aunque los virus y el malware en general no son exclusivos de los sistemas privativos, en su incidencia es determinante que el usuario use dichos sistemas. Digamos que el problema no es sólo que el usuario abra un correo electrónico de remitente desconocido, sino que su sistema permita que un correo electrónico ejecute cualquier aplicación por el mero hecho de ser leído!
La red siempre estuvo defendida por usuarios fundamentalmente de software libre. Pero hoy son minoría. Hoy la gente que pretende que La Red no sea más que un lector de catálogos publicitarios e intercambiador de mensajes son mayoría. Y están dispuestos a entregarla. No es que no quieren luchar, es que se esfuerzan para que esto suceda.
El anterior párrafo podría ser el cierre de un primer capítulo sobre el advenimiento de La Red Social. De eso tratará el siguiente artículo del blog.
InterNET: Red de Redes. II. El imperio del PC
La computación personal a través de un terminal tonto es un poco limitada; en particular, tiene dos limitaciones importantes.
La primera limitación es que al no ser administrador del sistema, estás sujeto a la política de los dueños y administradores del mismo. Ellos deciden cómo distribuir tu tiempo, tu espacio... en suma, lo que puedes hacer.
La otra limitación es técnica. Desde tu terminal hasta el servidor dependes de una conexión siempre relativamente lenta.
IBM desarrolló el concepto de PC (Personal Computer, computador personal) a finales de los años 70. Se trataba de un computador que hacía uso de los entonces nuevos microprocesadores de Intel: baratos y pequeños, permitían crear máquinas relativamente ase
quibles.
De cómo IBM permitió que otros fabricasen dispositivos para su arquitectura se ha hablado mucho en otros sitios, y no lo repetiré aquí. También en muchos sitios se ha hablado de cómo de forma paralela se fraguaban los equipos Macintosh. Lo importante es que estas máquinas estaban diseñadas para funcionar de forma aislada: nada de redes, nada de compartir recursos, cada máquina traía lo que el usuario necesitaba, o al menos lo que necesitaba en opinión del fabricante.
A medida que la industria se amolda a la Ley de Moore, Microsoft cedió y decidió que era preciso permitir que sus
equipos trabajasen en red. Primero intentó crear un sistema operativo nuevo, en colaboración esta vez con IBM, aunque fracasó. De ese fracaso nacieron Windows NT por el lado de Microsoft y OS/2 por parte de IBM. Sin embargo, estos productos no resultaban adecuados al usuario doméstico que compraba computadores personales, mucho más accesibles económicamente que las estaciones de trabajo para las que se desarrollaron ambos sistemas. Microsoft decidió añadir soporte para redes en sus primeros sistemas Windows basados en MS-DOS. La oportuna licencia de BSD para su implementación del sistema de red, le permitió modificarlo ligeramente para usarlo en sus sistemas. Es la era del Windows 3.11, y es, posiblemente, cuando la historia toma un giro hasta ahora decisivo.

Este modelo de computación doméstica tuvo un éxito relativo... las ventas de equipos PC (y en mucha menor medida, Macintosh) consagró un modelo de negocio en el que unos fabricantes decidían las necesidades de los usuarios y proponían sus soluciones. Los programadores informáticos pronto se inspiraron en los grandes artistas de masas, y comenzaron a considerar, como éstos, que trabajar una sola vez en una cosa y cobrar dinero por ello para siempre era una gran idea. Incluso fueron un paso más allá: las aplicaciones informáticas incluían "acuerdos de licencia" en el que los desarrolladores establecían en qué condiciones le permitían al usuario usar su programa. De hecho, la mayoría de aplicaciones no puede, legalmente, prestarse entre miembros de una familia; otros acuerdos de licencia permiten que el usuario utilice la aplicación durante un tiempo determinado, y toda una serie de abusos que los escritores y músicos no pueden más que observar con envidia.
Un ejemplo de las condiciones de licencia ridículas puede verse en la limitación para publicar capturas de un escritorio Windows: se permiten, pero, salvo autorización, sólo puede capturarse todo el escritorio, no parte. De nada vale que tú sólo quieras ilustrar cuál es el icono para escoger la red inalámbrica. Estas restricciones no son importantes en la práctica para la mayoría de usuarios, pero imaginaos que yo creo un manual para distribuir (bajo precio) sobre la instalación de sistemas FreeBSD y que quiero ilustrar cómo cambiar el tamaño de la partición de Windows con las herramientas de este sistema. Posiblemente, Microsoft pudiese impedir la distribución de mi libro!
Éste es el ecosistema en el que la mayoría conocimos InterNET, aunque aun falten unos años para que esta historia llegue a la web. Muchos hablan de la influencia de Windows 95, pero la principal causa está, cómo no, en la accesibilidad de la conexión telefónica. A medida que más hogares pudieron costearse ya no el equipo, más barato cada vez, sino también una conexión a través de módem, RDSI o el entonces incipiente ADSL, mayor se hizo el mercado.
Debo hacer un apunte sobre el ADSL: aunque no hace mucho Telefónica España (ahora Movistar) publicitaba la "última tecnología ADSL", lo cierto es que el ADSL es un parche desarrollado para ser utilizado en aquellos países con una cobertura a través de cable de cobre telefónico bastante importante. Así, se podía proporcionar algo parecido a lo que se suele llamar "banda ancha" a través del cable telefónico.
Pero es momento de echar la vista atrás. Mientras el PC evolucionaba y pasaba de ser una máquina raquítica y aislada a parte de redes mucho más amplias y heterogéneas, pasó algo curioso.
Dicen que todo comenzó con una impresora y un personaje: Richard Stallman. Como quiera, las alertas saltaron, y los programadores al uso agrupados en torno a Stallman reaccionaron al uso: resolviendo el problema por su cuenta: ¿que el problema son las licencias de software? hagamos un sistema operativo libre de licencias, el cual denominaron GNU. Para lograrlo, crearon la licencia GPL:
El segundo hecho improbable fue que un estudiante, Linus Tolvards, decidiese hacer una versión de Minix que pudiese obviar sus problemas de licencia. Pronto los participantes del proyecto GNU y otros desarrolladores se unieron a Tolvards para que su núcleo del sistema operativo, Linux, se publicase con licencia GPL.

Es importante notar que, usasen los equipos que usasen, usasen los sistemas operativos que usasen, Linux fue desarrollado desde el principio por una ingente comunidad online. En ese sentido, Linux fue una especie de hijo de la red.
Como suele suceder con frecuencia, a veces nuestros sueños nos trascienden y toman vida propia.
La primera limitación es que al no ser administrador del sistema, estás sujeto a la política de los dueños y administradores del mismo. Ellos deciden cómo distribuir tu tiempo, tu espacio... en suma, lo que puedes hacer.
La otra limitación es técnica. Desde tu terminal hasta el servidor dependes de una conexión siempre relativamente lenta.
IBM desarrolló el concepto de PC (Personal Computer, computador personal) a finales de los años 70. Se trataba de un computador que hacía uso de los entonces nuevos microprocesadores de Intel: baratos y pequeños, permitían crear máquinas relativamente ase
De cómo IBM permitió que otros fabricasen dispositivos para su arquitectura se ha hablado mucho en otros sitios, y no lo repetiré aquí. También en muchos sitios se ha hablado de cómo de forma paralela se fraguaban los equipos Macintosh. Lo importante es que estas máquinas estaban diseñadas para funcionar de forma aislada: nada de redes, nada de compartir recursos, cada máquina traía lo que el usuario necesitaba, o al menos lo que necesitaba en opinión del fabricante.
A medida que la industria se amolda a la Ley de Moore, Microsoft cedió y decidió que era preciso permitir que sus
Este modelo de computación doméstica tuvo un éxito relativo... las ventas de equipos PC (y en mucha menor medida, Macintosh) consagró un modelo de negocio en el que unos fabricantes decidían las necesidades de los usuarios y proponían sus soluciones. Los programadores informáticos pronto se inspiraron en los grandes artistas de masas, y comenzaron a considerar, como éstos, que trabajar una sola vez en una cosa y cobrar dinero por ello para siempre era una gran idea. Incluso fueron un paso más allá: las aplicaciones informáticas incluían "acuerdos de licencia" en el que los desarrolladores establecían en qué condiciones le permitían al usuario usar su programa. De hecho, la mayoría de aplicaciones no puede, legalmente, prestarse entre miembros de una familia; otros acuerdos de licencia permiten que el usuario utilice la aplicación durante un tiempo determinado, y toda una serie de abusos que los escritores y músicos no pueden más que observar con envidia.
Un ejemplo de las condiciones de licencia ridículas puede verse en la limitación para publicar capturas de un escritorio Windows: se permiten, pero, salvo autorización, sólo puede capturarse todo el escritorio, no parte. De nada vale que tú sólo quieras ilustrar cuál es el icono para escoger la red inalámbrica. Estas restricciones no son importantes en la práctica para la mayoría de usuarios, pero imaginaos que yo creo un manual para distribuir (bajo precio) sobre la instalación de sistemas FreeBSD y que quiero ilustrar cómo cambiar el tamaño de la partición de Windows con las herramientas de este sistema. Posiblemente, Microsoft pudiese impedir la distribución de mi libro!
Éste es el ecosistema en el que la mayoría conocimos InterNET, aunque aun falten unos años para que esta historia llegue a la web. Muchos hablan de la influencia de Windows 95, pero la principal causa está, cómo no, en la accesibilidad de la conexión telefónica. A medida que más hogares pudieron costearse ya no el equipo, más barato cada vez, sino también una conexión a través de módem, RDSI o el entonces incipiente ADSL, mayor se hizo el mercado.
Debo hacer un apunte sobre el ADSL: aunque no hace mucho Telefónica España (ahora Movistar) publicitaba la "última tecnología ADSL", lo cierto es que el ADSL es un parche desarrollado para ser utilizado en aquellos países con una cobertura a través de cable de cobre telefónico bastante importante. Así, se podía proporcionar algo parecido a lo que se suele llamar "banda ancha" a través del cable telefónico.
Pero es momento de echar la vista atrás. Mientras el PC evolucionaba y pasaba de ser una máquina raquítica y aislada a parte de redes mucho más amplias y heterogéneas, pasó algo curioso.
"Usted puede modificar el código y redistribuirlo, mientras mantenga la misma licencia que el código original."Con el paso de los tiempos sucedieron dos sucesos igualmente improbables si no estuviésemos hablando de comunidades universitarias: en primer lugar, un profesor de Sistemas Operativos decidió crear una versión básica de Unix que funcionase en los ya populares PC, de forma que los estudiantes pudiesen acceder al sistema para su estudio de forma mucho más asequible. El profesor Tanenbaum lo llamó Minix y lo publicó junto con un libro de su autoría. Naturalmente, usaba las convenciones habituales en el mercado de la publicación comercial, que es una forma de decir que seguía teniendo licencias restrictivas.
El segundo hecho improbable fue que un estudiante, Linus Tolvards, decidiese hacer una versión de Minix que pudiese obviar sus problemas de licencia. Pronto los participantes del proyecto GNU y otros desarrolladores se unieron a Tolvards para que su núcleo del sistema operativo, Linux, se publicase con licencia GPL.
Es importante notar que, usasen los equipos que usasen, usasen los sistemas operativos que usasen, Linux fue desarrollado desde el principio por una ingente comunidad online. En ese sentido, Linux fue una especie de hijo de la red.
Como suele suceder con frecuencia, a veces nuestros sueños nos trascienden y toman vida propia.
viernes, 20 de enero de 2012
InterNET: Red de Redes. I. Los orígenes
Entre la detención de los dueños de Megaupload o la denuncia a otras webs, la próxima votación de la llamada SOPA en USA o la ley Sinde aquí en las provincias del mundo, creo interesante recordar cómo surge InterNET y sus diversos avatares a lo largo del tiempo.
En nuestro imaginario están, por un lado, los ISP (Proveedores de Acceso a Internet, en España típicamente Telefónica, Vodafone y otros), por otro las grandes empresas que se lucran con el comercio electrónico
, o las web de enlaces a contenidos casi siempre sujetos a derechos de autor, y, finalmente, nosotros, los usuarios. Normalmente imaginamos Internet como una maraña de conexiones de un punto a otro: digamos, yo arranco el computador y me conecto a, digamos, Facebook. Esta imagen de InterNET es correcta, pero muy incompleta. Pretendo que con este texto y otros que sigan, podamos hacernos una idea mejor de cómo funciona. Y para explicar como funciona, nada mejor que recordar su origen y evolución.
La historia de InterNET corre paralela a la historia de Unix. Por un lado, hay que recordar que, por entonces, en los años 60 y 70, la computación era un recurso brutalmente caro. Por otro lado, está la parte de la historia más conocida: en plena Guerra Fría, el ejército de USA se interesó por un sistema de comunicaciones en red que garantizase que la pérdida de algún nodo de la red no implicase el colapso de las comunicaciones. De ahí se derivó un protocolo de comunicaciones con el nombre de la Agencia que lo había encargado: Arpa, y que dio lugar a una red con el descriptivo nombre de Arpanet.
Suele maximizarse la importancia de Arpanet en el desarrollo de Internet, pero eso es sólo una excusa para mantener la mitología de que los avances militares antes o después redundan en la sociedad civil... y es que, aunque no se pueda negar que eso sea cierto en algunas ocasiones, no lo es más que, en el mejor de los casos, sea un extraordinario rodeo.
En los años 70, a medida que se iba comprobando las ventajas de la interconexión de equipos informáticos, se trató de establecer la forma en la que interconectar equipos a largas distancias. Dicen de la época que era bastante desalentador ver la atmósfera de desconfianza en las reuniones entre los directivos de las grandes empresas de telecomunicaciones (telefonía, sobre todo) y los informáticos universitarios: aquéllos señores orondos en caros trajes, éstos barbudos más o menos desaliñados... como era de esperar, las cosas no fueron muy bien.
No era la desconfianza el único problema: en Europa se apostaba por un protocolo de comunicaciones más semejante al sistema telefónico tradicional: estableces una línea (en este contexto, una ruta entre nodos) y por ella mandas los paquetes de forma sucesiva; en cambio, en América los investigadores universitarios apostaban por los protocolos TCP/IP. Estos protocolos eran muy sencillos de implementar, aunque con muchos problemas, de seguridad y coherencia al principio y ahora vemos el último gran escollo cuando se tenga que cambiar del protocolo IPv4 al IPv6. Puede decirse que gran parte de la historia de los servicios ofrecidos a través de InterNET es consecuencia directa de las limitaciones de TCP/IP.
Cuando he hablado antes de la imagen mental de InterNET, he dado a entender que InterNET era una red que permite la interconexión de computadores. Y he dicho que eso es falso, o al menos, una imagen muy incompleta. InterNET es un sistema de interconexión de redes, no de computadores. Mediante TCP/IP conectamos una red con otra, que a su vez nos permite acceder a otras. No importa en qué consiste una red: puede ser un equipo conectado a través de un módem, puede ser una red doméstica, o una red universitaria con cientos de equipos. Incluso pueden crearse redes locales con equipos que se interconectan a través de InterNET. Es en parte por eso que suelo poner NET en mayúsculas, para enfatizar que lo que InterNET permite conectar son redes completas, no computadores individuales. Y no importa cómo se conectan entre sí los distintos equipos de cada red individual: una red puede usar IPX, otra por ejemplo X25, etc.
Ante el bloqueo de las negociaciones antes mencionadas, muchos universitarios decidieron interconectar las universidades por su cuenta, a través del operador telefónico: para ello se desarrollaron los módems. Si bien fueron las universidades de USA las primeras en conectarse (y ahora podemos decir mejor) con InterNET, las europeas no tardaron mucho en seguirlas.
Es común asociar InterNET con las páginas y sitios web. Sin embargo, estos constituyen una parte de los servicios que se ofrecen a través de InterNET. De hecho, hay que esperar casi 20 años desde que se interconectan las primeras universidades americanas hasta que Tim Berners-Lee inventa web. Retrocedamos otra vez para encontrarnos con el gran protagonista hasta ahora ausente: Unix.

En los años 70 y 80, la red telefónica sólo permitía conexiones muy lentas. Básicamente, se podías mandar correos electrónicos y enviar o recibir ficheros. Sin embargo, Unix pronto incorpora el protocolo TCP/IP en su propio núcleo. Eso, entre muchas otras cosas permite que un equipo doméstico pueda acceder a un computador central en otra ubicación. Y no sólo eso: permite compartir recursos: sea una impresora, un dispositivo de disco... Nacen dos conceptos fundamentales para la informática actual: el concepto de compartir recursos, y la computación personal.
Un estudiante o cualquier otra persona podía entonces costearse una cuenta en un sistema Unix. Con un simple terminal que constaba de un pequeño monitor y un teclado (con un ratón en el mejor de los casos) y un módem, podía conectarse a un sistema Unix, identificarse en él y utilizar los recursos de dicho sistema.
Fijaos en cualquier dirección de internet al azar: veis que las páginas se organizan en carpetas, de forma muy similar a como lo hacemos en nuestros discos... sin embargo, la barra para separar las carpetas de su contenido es la de dividir ('/'), no la habitual de los sistemas Microsoft ('\'): no es casualidad que los contenidos de un sitio web se organicen usando el mismo separador que en Unix!
Como aun así, una cuenta era relativamente cara y la capacidad de las líneas telefónicas era muy reducida, se organizaron un buen montón de formas de maximizar lo que se podía hacer con las redes: pronto se organizaron listas de correo para poder crear pequeñas comunidades online y con ellas surgieron los primeros protocolos de comunicación: en particular, la netiquette. Si veis ahora algún listado de normas de comportamiento, veréis que el desperdicio del ancho de banda era una preocupación frecuente.
A medida que las empresas y otras organizaciones fueron haciendo un uso cada vez mayor de la interconexión con InterNET, también comenzaron a aparecer los primeros usuarios más interesados en explotar las debilidades de los demás que en el uso más o menos responsable de los primeros universitarios. Tanto Unix como InterNET se habían creado con la vista puesta en facilitar la vida de los usuarios, con lo que la súbita aparición de la necesidad de seguridad fue todo un desafío. Ésta fue la segunda pata de los tres grandes problemas que arrastró InterNET casi desde su origen.
Antes de finalizar este primer contacto con InterNET, he de mencionar un suceso que cambió todo para bien o para mal: FreeBSD. La parte de la historia que le toca está relacionada con los problemas de propiedad que encierra esta historia, y que son el tercer gran problema, junto con la debilidad de TCP/IP y la seguridad.
Los ingenieros que crearon Unix, TCP/IP y gran parte del software que usamos no tenían la propiedad del software entre sus preocupaciones. Creaban software con frecuencia utilizando retazos de software que otros habían desarrollado antes, con el único ánimo de crear aquella aplicación que necesitasen. Con frecuencia, las Universidades no se metían en ese comportamiento, pero las grandes empresas fueron otra historia.
Muchas grandes empresas (y muchos desarrolladores, sería ingenuo suponer que todos eran una camada de hippys anarquistas) consideraban importante mantener la propiedad del software: bien porque lo veían como una ventaja competitiva -secreto industrial- o una fuente de aprovechamiento económico -venta de licencias- o por cualquier motivo que se le metiese al ejecutivo de turno entre ceja y ceja. El resultado era un código cerrado muchas veces ajustado a máquinas concretas -no utilizable por tanto en otras distintas-. FreeBSD fue en su momento un proyecto para crear una especie de Unix pero adaptada a los entonces recientes procesadores Intel, manteniendo además el código abierto. Quizás los responsables de FreeBSD fueron muy lejos, creando una licencia (llamada "tipo BSD") demasiado abierta... tanto que permitía que cualquiera hiciese modificaciones de su código y publicase el resultado... ¡con cualquier otra licencia!!
Microsoft fue el primero en aprovecharse de esta debilidad: creó su propia implementación -no del todo compatible- y la publicó con una licencia restrictiva. Así, la maraña legal que hasta entonces sólo sacudía a los sistemas Unix entró con fuerza en los aun incipientes PC de IBM. La lentitud con la que se desplegaron los nuevos servicios tuvo buena parte de su origen en la lucha por mantener la propiedad de InterNET por parte de algunas corporaciones.
En nuestro imaginario están, por un lado, los ISP (Proveedores de Acceso a Internet, en España típicamente Telefónica, Vodafone y otros), por otro las grandes empresas que se lucran con el comercio electrónico
, o las web de enlaces a contenidos casi siempre sujetos a derechos de autor, y, finalmente, nosotros, los usuarios. Normalmente imaginamos Internet como una maraña de conexiones de un punto a otro: digamos, yo arranco el computador y me conecto a, digamos, Facebook. Esta imagen de InterNET es correcta, pero muy incompleta. Pretendo que con este texto y otros que sigan, podamos hacernos una idea mejor de cómo funciona. Y para explicar como funciona, nada mejor que recordar su origen y evolución.La historia de InterNET corre paralela a la historia de Unix. Por un lado, hay que recordar que, por entonces, en los años 60 y 70, la computación era un recurso brutalmente caro. Por otro lado, está la parte de la historia más conocida: en plena Guerra Fría, el ejército de USA se interesó por un sistema de comunicaciones en red que garantizase que la pérdida de algún nodo de la red no implicase el colapso de las comunicaciones. De ahí se derivó un protocolo de comunicaciones con el nombre de la Agencia que lo había encargado: Arpa, y que dio lugar a una red con el descriptivo nombre de Arpanet.
Suele maximizarse la importancia de Arpanet en el desarrollo de Internet, pero eso es sólo una excusa para mantener la mitología de que los avances militares antes o después redundan en la sociedad civil... y es que, aunque no se pueda negar que eso sea cierto en algunas ocasiones, no lo es más que, en el mejor de los casos, sea un extraordinario rodeo.
En los años 70, a medida que se iba comprobando las ventajas de la interconexión de equipos informáticos, se trató de establecer la forma en la que interconectar equipos a largas distancias. Dicen de la época que era bastante desalentador ver la atmósfera de desconfianza en las reuniones entre los directivos de las grandes empresas de telecomunicaciones (telefonía, sobre todo) y los informáticos universitarios: aquéllos señores orondos en caros trajes, éstos barbudos más o menos desaliñados... como era de esperar, las cosas no fueron muy bien.
No era la desconfianza el único problema: en Europa se apostaba por un protocolo de comunicaciones más semejante al sistema telefónico tradicional: estableces una línea (en este contexto, una ruta entre nodos) y por ella mandas los paquetes de forma sucesiva; en cambio, en América los investigadores universitarios apostaban por los protocolos TCP/IP. Estos protocolos eran muy sencillos de implementar, aunque con muchos problemas, de seguridad y coherencia al principio y ahora vemos el último gran escollo cuando se tenga que cambiar del protocolo IPv4 al IPv6. Puede decirse que gran parte de la historia de los servicios ofrecidos a través de InterNET es consecuencia directa de las limitaciones de TCP/IP.
Cuando he hablado antes de la imagen mental de InterNET, he dado a entender que InterNET era una red que permite la interconexión de computadores. Y he dicho que eso es falso, o al menos, una imagen muy incompleta. InterNET es un sistema de interconexión de redes, no de computadores. Mediante TCP/IP conectamos una red con otra, que a su vez nos permite acceder a otras. No importa en qué consiste una red: puede ser un equipo conectado a través de un módem, puede ser una red doméstica, o una red universitaria con cientos de equipos. Incluso pueden crearse redes locales con equipos que se interconectan a través de InterNET. Es en parte por eso que suelo poner NET en mayúsculas, para enfatizar que lo que InterNET permite conectar son redes completas, no computadores individuales. Y no importa cómo se conectan entre sí los distintos equipos de cada red individual: una red puede usar IPX, otra por ejemplo X25, etc.
Ante el bloqueo de las negociaciones antes mencionadas, muchos universitarios decidieron interconectar las universidades por su cuenta, a través del operador telefónico: para ello se desarrollaron los módems. Si bien fueron las universidades de USA las primeras en conectarse (y ahora podemos decir mejor) con InterNET, las europeas no tardaron mucho en seguirlas.
Es común asociar InterNET con las páginas y sitios web. Sin embargo, estos constituyen una parte de los servicios que se ofrecen a través de InterNET. De hecho, hay que esperar casi 20 años desde que se interconectan las primeras universidades americanas hasta que Tim Berners-Lee inventa web. Retrocedamos otra vez para encontrarnos con el gran protagonista hasta ahora ausente: Unix.
En los años 70 y 80, la red telefónica sólo permitía conexiones muy lentas. Básicamente, se podías mandar correos electrónicos y enviar o recibir ficheros. Sin embargo, Unix pronto incorpora el protocolo TCP/IP en su propio núcleo. Eso, entre muchas otras cosas permite que un equipo doméstico pueda acceder a un computador central en otra ubicación. Y no sólo eso: permite compartir recursos: sea una impresora, un dispositivo de disco... Nacen dos conceptos fundamentales para la informática actual: el concepto de compartir recursos, y la computación personal.
Un estudiante o cualquier otra persona podía entonces costearse una cuenta en un sistema Unix. Con un simple terminal que constaba de un pequeño monitor y un teclado (con un ratón en el mejor de los casos) y un módem, podía conectarse a un sistema Unix, identificarse en él y utilizar los recursos de dicho sistema.
Fijaos en cualquier dirección de internet al azar: veis que las páginas se organizan en carpetas, de forma muy similar a como lo hacemos en nuestros discos... sin embargo, la barra para separar las carpetas de su contenido es la de dividir ('/'), no la habitual de los sistemas Microsoft ('\'): no es casualidad que los contenidos de un sitio web se organicen usando el mismo separador que en Unix!
Como aun así, una cuenta era relativamente cara y la capacidad de las líneas telefónicas era muy reducida, se organizaron un buen montón de formas de maximizar lo que se podía hacer con las redes: pronto se organizaron listas de correo para poder crear pequeñas comunidades online y con ellas surgieron los primeros protocolos de comunicación: en particular, la netiquette. Si veis ahora algún listado de normas de comportamiento, veréis que el desperdicio del ancho de banda era una preocupación frecuente.
A medida que las empresas y otras organizaciones fueron haciendo un uso cada vez mayor de la interconexión con InterNET, también comenzaron a aparecer los primeros usuarios más interesados en explotar las debilidades de los demás que en el uso más o menos responsable de los primeros universitarios. Tanto Unix como InterNET se habían creado con la vista puesta en facilitar la vida de los usuarios, con lo que la súbita aparición de la necesidad de seguridad fue todo un desafío. Ésta fue la segunda pata de los tres grandes problemas que arrastró InterNET casi desde su origen.
Antes de finalizar este primer contacto con InterNET, he de mencionar un suceso que cambió todo para bien o para mal: FreeBSD. La parte de la historia que le toca está relacionada con los problemas de propiedad que encierra esta historia, y que son el tercer gran problema, junto con la debilidad de TCP/IP y la seguridad.
Los ingenieros que crearon Unix, TCP/IP y gran parte del software que usamos no tenían la propiedad del software entre sus preocupaciones. Creaban software con frecuencia utilizando retazos de software que otros habían desarrollado antes, con el único ánimo de crear aquella aplicación que necesitasen. Con frecuencia, las Universidades no se metían en ese comportamiento, pero las grandes empresas fueron otra historia.
Muchas grandes empresas (y muchos desarrolladores, sería ingenuo suponer que todos eran una camada de hippys anarquistas) consideraban importante mantener la propiedad del software: bien porque lo veían como una ventaja competitiva -secreto industrial- o una fuente de aprovechamiento económico -venta de licencias- o por cualquier motivo que se le metiese al ejecutivo de turno entre ceja y ceja. El resultado era un código cerrado muchas veces ajustado a máquinas concretas -no utilizable por tanto en otras distintas-. FreeBSD fue en su momento un proyecto para crear una especie de Unix pero adaptada a los entonces recientes procesadores Intel, manteniendo además el código abierto. Quizás los responsables de FreeBSD fueron muy lejos, creando una licencia (llamada "tipo BSD") demasiado abierta... tanto que permitía que cualquiera hiciese modificaciones de su código y publicase el resultado... ¡con cualquier otra licencia!!
Microsoft fue el primero en aprovecharse de esta debilidad: creó su propia implementación -no del todo compatible- y la publicó con una licencia restrictiva. Así, la maraña legal que hasta entonces sólo sacudía a los sistemas Unix entró con fuerza en los aun incipientes PC de IBM. La lentitud con la que se desplegaron los nuevos servicios tuvo buena parte de su origen en la lucha por mantener la propiedad de InterNET por parte de algunas corporaciones.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Computadoras en un mundo improbable
Uno llama a un fontanero; es posible, incluso habitual, que no disponga de servicio técnico (un seguro, por ejemplo) o que de todas formas conozca uno de confianza, competente y no muy caro, y sobre todo, a diferencia del fontanero del seguro, vive en el mismo bloque y puede solucionar tu problema en ese mismo día. Sin embargo, es poco probable que tenga todos los repuestos del mundo disponibles, así que tal vez necesite acercarse una ferretería a comprar aquellos que precises tú.
Por otra parte, nuestro amable fontanero dispone de un juego de herramientas con el que está muy familiarizado; incluso puede que tenga alguna herramienta adaptada para su trabajo diario, y es que los años no pasan en balde: algo se aprende ¿no?
Cuando nuestro fontanero compró sus herramientas o los repuestos que necesita para nosotros, no ha tenido problemas burocráticos de ninguna clase: ha comprado una llave para tuercas de tamaño 16 y un nuevo grifo, que será el que nos instale para sustituir el que tenemos ya estropeado. Todo es muy sencillo: para prácticamente cualquier cosa que pueda necesitar un fontanero hay unos estándares que cualquier fabricante puede cumplir. Cuando nos cobre, nos facturará el tiempo que nos ha dedicado y el coste de obtener los repuestos. La ley lo obliga a proporcionar una garantía anexa a la reparación y que va incluida en el simple hecho de facturar: así que el tiempo que nos factura posiblemente incluya la eventualidad de que en un porcentaje de casos tenga que acudir sin cobrar.
Pasado el tiempo de garantía, podemos quitar el grifo con el juego de bricolage nuevo y reemplazarlo por uno más cómodo. El grifo deshauciado podemos llevarlo al pueblo y reparar por fin el lavabo del piso de arriba. Ni la ferretería reclamará daños ni el fontanero clamará por el agravio que supone esto. Al fin y al cabo, el grifo es nuestro, ya que lo hemos pagado.
Ni siquiera es necesario concluir el plazo de garantía: por supuesto, si hacemos tal cosa ni el fontanero ni la ferretería aceptarán reclamaciones, pero tampoco pondrán pegas de ninguna clase. Aunque lo cierto es que hay límites legales (por ejemplo, en teoría las modificaciones en la red eléctrica debería realizarlas un electricista, y una reforma que mueva tabiques probablemente exigirá, para su aprobación por el ayuntamiento de turno, de un proyecto avalado por un arquitecto), en general nadie se entromete en cómo haces qué cosas y qué uso les das: puedes prestarlas, venderlas...
De lo que hablamos realmente al referirnos a la programación "tradicional" es que si en lugar de un fontanero lo que llamas es a un informático, éste hará la aplicación que tu quieras... y te cobrará por usarla.
Una licencia de software es algo así como si la ferretería licenciase llaves del 16; "la puedes usar tú pero no tu mujer, y ¡hay de ti como pille a tu cliente con ella!" Es más, la llave puedes usarla para fines comerciales -no en casa- desde hoy hasta dentro de un año exacto, cuando si quieres podrás volver a renovar la licencia y seguir usando la llave.
En cuanto a ti, el fontanero obviamente te factura la parte correspondiente a los costes de las licencias que pague; probablemente, el grifo tenga una licencia similar, así que si la reemplazas y te la llevas a tu casa de campo, estarás infringiendo los términos de dicha licencia.
Es fácil pensar que usar software libre es más ético que el sistema de software privativo. Pero es más relevante, a mi juicio, pensar que usar software libre es una cuestión de sentido común: al fin y al cabo, es lo que se hace en casi cualquier otro ámbito de la vida. Cuando compras software, compras su propiedad: el programador sigue siendo propietario de su código, pero tú también lo eres del adquirido. Así, puedes modificarlo tú o pagarle a otro para que lo haga; puedes prestarlo o regalarlo, incluso venderlo, si encuentras a quien. No hay razón para que no compres un software entre varias personas: lo instala una y luego lo comparte con las demás. Es tan sencillo, que es inevitable pensar en el motivo de que no sea lo que suela hacerse...
En la práctica, esto último no es del todo cierto: los sistemas abiertos están en todos lados, y donde más presencia están adquiriendo es precisamente en el ámbito empresarial: software corporativo de todo tipo, sistemas desde microprogramados hasta grandes supercomputadores, lo cierto es que el Software Libre domina el mundo. Es en el usuario doméstico la asignatura pendiente, aun cuando una fracción nada desdeñable de éstos empleen algunas aplicaciones libres.
Hace muchos años, se apostó por conseguir que GNU/Linux proporcionara los mismos servicios al usuario que la entonces única plataforma para computadores personales: Windows. Se supuso, erróneamente en mi opinión, que si los usuarios no instalaban GNU/Linux era simplemente porque había ciertas tareas que no podían ejecutar en GNU/Linux de forma sencilla. Nadie, o pocos en todo caso, se paro a comprobar la verdad de tal asertación: quizás el hecho de que muchos de los usuarios de GNU/Linux no usasen Windows de forma habitual facilitó que muchos de prejuicios se elevasen a rango de ley. Por ejemplo, durante años se criticó a GNU/Linux por no tener un instalador completamente gráfico decente, obviando que Windows XP tampoco lo tenía. Era preocupante la carencia de tal o cuales códecs y drivers propietarios, pero de nuevo Windows XP tampoco los proveía. Se destinaron ingentes esfuerzos a seguir una huella que en realidad nunca fue más que un espejismo.
A medida que la versatilidad del sistema de distribución de GNU/Linux fue facilitando la aparición de versiones cada vez más especializadas, la confusión hizo que el espejismo tomase aun más visos de realidad. Recientemente le comentaba a alguien en un foro de software libre, ante la pregunta de "por qué Linux va siempre detrás en todo lo referente a Windows", que no hay como ir detrás si lo que se trata es de seguir la huella de otro. Muchas de las tareas habituales con computadores cuentan con soporte en GNU/Linux desde incluso mucho antes que otros sistemas operativos, pero la necesidad de hacer las cosas igual que esos otros sistemas operativos, hace que la impresión general sea muy distinta. Otras circunstancias son más curiosas, como por ejemplo el software para controlar tarjetas de red inalámbricas: surgido el protocolo Wifi para liberar a los usuarios de la dependencia de los operadores de red o telefonía y de los fabricantes tradicionales, ahora un buen porcentaje de dispositivos usan software privativo para manejarlos. Por qué la ley permite que alguien licencie software de esa forma, o incluso que los patente, para manejar protocolos abiertos y estándares, es uno de los muchos misterios del mundo moderno.
Es tentador sugerir que a la mayor parte de la gente no le gusta producir nada útil; el sistema socioeconómico donde vive instalado el mundo que se llama a sí mismo desarrollado crea esa apariencia, para consolidar un modelo social donde la riqueza depende de la clase social y se acumula en cada vez menos manos. Son los países que llamamos "emergentes" los que, sin tiempo para competir con los países ricos en sus puntos fuertes, pueden colocar al software abierto y libre en el lugar de la sociedad que merece.
Prepárate: llegan hordas de desheredados armados con computadores en cuyo interior late el corazón de una bestia libre. Puede que esto no cambie el mundo sustancialmente para algunos; en cuanto al resto, puede que simplemente se enteren de que, por fin, el momento tantas veces postergado ha llegado.
Libera tu software, libera tu mente. Se Linux.
sábado, 3 de diciembre de 2011
let there be music!
Hace unos días se anunció en la prensa local que en el Derrame rock 2012 participaría, entre otros, Burning. Hace una docena de años, es probable que no tardase en conseguir una entrada para un concierto en el tocase esa banda; sin embargo, el tiempo no pasa en vano. Burning, como tantos otros, suena como un refrito de sí mismo.
Entre los últimos estertores del franquismo y los primeros años de la balbuceante democracia, se produjo en España un florecimiento inaudito de bandas de rock, en primer lugar, que imitaban fundamentalmente a bandas británicas o americanas. Entre tantas bandas, era natural que surgiese un brote más popular, más próximo a las vivencias de la juventud de esa época.
La mejoría económica de los años 80 y el optimismo que conllevaba, facilitó la consolidación de ese movimiento, tan superficial como la ideología de la época. RTVE y Los 40 Principales se consolidaron como creadores de cultura, diferenciando las culturas minoritarias, aquéllas que no tenían cabida en esos medios, y las mayoritarias, a las que prestaban todos sus recursos publicitarios. Quizás en las mentes de RTVE estaba crear un pop hispano, en contraposición al pop británico: si eso es así, lo cierto es que pocos artistas españoles escapaban al influjo inglés, principalmente en elementos estéticos. En el caso de Los 40 Principales, es más claro que fue por el negocio y el amiguismo. Casi por casualidad, toda la cultura que vendía España se movía en escasos círculos.
También la llamada "movida madrileña" es un impulso a esta seudocultura. Quizás deudora de la movida baska, lo cierto es que las autoridades madrileñas "apuestan" por un "movimiento juvenil independiente"..
Entre lo más nefando de la aportación a la destrucción de la cultura musical española, figura el rechazo que suscitó siempre Barón Rojo, condenados al silencio pese a su éxito comercial y a su repercusión internacional.
En contraposición con Reino Unido, y más aun con centroeuropa, en España el nivel cultural respecto a la música ha sido siempre muy bajo. Donde en otros países es habitual saber interpretar música con al menos un instrumento musical, en España la técnica y el estudio musical es una disciplina relegada, no valorada en absoluto. Quizás sea este el elemento que explique el notable éxito de la música otrora denominada "pop/rock".
Pero eso justifica la eclosión, y hasta cierto punto la oferta... pero no acaba de explicar la demanda. Muchos de los temas de estos grupos hablan de una rebeldía de la que siempre estuvieron lejos, tanto como el liberalismo de sus letras lo está de la moral cristiana de sus oyentes. Así, muchos temas hablan del amor adolescente, del contacto con un mundo frío y cruel, del sufrimiento por el desamor... como quien hablase de la colada, de los dados, y lejos también del calor de una discusión deportiva. De hecho, escuchar una canción de amor adolescente en un grupo de cuarentones es una de las experiencias más curiosas que he vivido respecto a la música.
Bueno, el oportunismo es más curioso aun: grupos componiendo canciones sobre temas que, con fortuna para ellos, no conocen, e incluso tratando sucesos o momentos dramáticos. Mi ejemplo predilecto está en una curiosa canción sobre una pareja que se conoce .... en los trenes de los atentados de Atocha en 2004.
Una buena descripción de este fenómeno lo encontré en un monólogo con el que el artista Daniel Higiénico presentaba una actuación suya en un programa de humor.
La descripción de la cultura pop española comienza con una palabra: superficial. Lo sigue otra: negocio. Pero ambas son indisolubles. Grupos como Red Hot Chilly Peppers o Rage Agains The Machine serían impensables en España; de la misma forma que el pop español es inmune a la evolución. Los amantes del Rock Duro o del Metal, observamos con envidia como en otros países surgen cosas como Apocalyptica, Diablo Swing Orchestra y un sinfín de grupos que tratan de explorar elementos no usuales en los estilos de los que parten. Pero sobre todo, no tener algo como "Farewell"
Entre los últimos estertores del franquismo y los primeros años de la balbuceante democracia, se produjo en España un florecimiento inaudito de bandas de rock, en primer lugar, que imitaban fundamentalmente a bandas británicas o americanas. Entre tantas bandas, era natural que surgiese un brote más popular, más próximo a las vivencias de la juventud de esa época.
La mejoría económica de los años 80 y el optimismo que conllevaba, facilitó la consolidación de ese movimiento, tan superficial como la ideología de la época. RTVE y Los 40 Principales se consolidaron como creadores de cultura, diferenciando las culturas minoritarias, aquéllas que no tenían cabida en esos medios, y las mayoritarias, a las que prestaban todos sus recursos publicitarios. Quizás en las mentes de RTVE estaba crear un pop hispano, en contraposición al pop británico: si eso es así, lo cierto es que pocos artistas españoles escapaban al influjo inglés, principalmente en elementos estéticos. En el caso de Los 40 Principales, es más claro que fue por el negocio y el amiguismo. Casi por casualidad, toda la cultura que vendía España se movía en escasos círculos.
También la llamada "movida madrileña" es un impulso a esta seudocultura. Quizás deudora de la movida baska, lo cierto es que las autoridades madrileñas "apuestan" por un "movimiento juvenil independiente"..
Entre lo más nefando de la aportación a la destrucción de la cultura musical española, figura el rechazo que suscitó siempre Barón Rojo, condenados al silencio pese a su éxito comercial y a su repercusión internacional.
En contraposición con Reino Unido, y más aun con centroeuropa, en España el nivel cultural respecto a la música ha sido siempre muy bajo. Donde en otros países es habitual saber interpretar música con al menos un instrumento musical, en España la técnica y el estudio musical es una disciplina relegada, no valorada en absoluto. Quizás sea este el elemento que explique el notable éxito de la música otrora denominada "pop/rock".
Pero eso justifica la eclosión, y hasta cierto punto la oferta... pero no acaba de explicar la demanda. Muchos de los temas de estos grupos hablan de una rebeldía de la que siempre estuvieron lejos, tanto como el liberalismo de sus letras lo está de la moral cristiana de sus oyentes. Así, muchos temas hablan del amor adolescente, del contacto con un mundo frío y cruel, del sufrimiento por el desamor... como quien hablase de la colada, de los dados, y lejos también del calor de una discusión deportiva. De hecho, escuchar una canción de amor adolescente en un grupo de cuarentones es una de las experiencias más curiosas que he vivido respecto a la música.
Bueno, el oportunismo es más curioso aun: grupos componiendo canciones sobre temas que, con fortuna para ellos, no conocen, e incluso tratando sucesos o momentos dramáticos. Mi ejemplo predilecto está en una curiosa canción sobre una pareja que se conoce .... en los trenes de los atentados de Atocha en 2004.
Una buena descripción de este fenómeno lo encontré en un monólogo con el que el artista Daniel Higiénico presentaba una actuación suya en un programa de humor.
La descripción de la cultura pop española comienza con una palabra: superficial. Lo sigue otra: negocio. Pero ambas son indisolubles. Grupos como Red Hot Chilly Peppers o Rage Agains The Machine serían impensables en España; de la misma forma que el pop español es inmune a la evolución. Los amantes del Rock Duro o del Metal, observamos con envidia como en otros países surgen cosas como Apocalyptica, Diablo Swing Orchestra y un sinfín de grupos que tratan de explorar elementos no usuales en los estilos de los que parten. Pero sobre todo, no tener algo como "Farewell"
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