miércoles, 17 de septiembre de 2014

mini-manual de instalación: Arch

En esta ocasión nos tomaremos un respiro de tanto tratar la instalación de GNU/Linux en abstracto, y para ello nada mejor que una prueba concreta. Arrancaremos Arch en una máquina virtual y realizaremos una instalación sencilla. Esto surje porque algunos usuarios de ForoSUSE han manifestado encontrar difícil esta instalación que, como vemos, realmente es tan sencilla como cabe esperar.

Repasemos lo que hemos aprendido hasta ahora y lo que vamos a aprender más tarde. Para instalar un sistema operativo cualquiera, en primer lugar necesitamos el medio, y el dispositivo en el que vamos a instalar. Para ello, el medio lo obtendremos en cualquiera de los enlaces de descarga que se proporciona en la web de Arch; En cuanto al dispositivo de instalación, será un disco duro virtual.

Una vez que tenemos qué instalar y dónde instalarlo, podemos comenzar la instalación. Básicamente, se crea la estructura de directorios apropiada para organizar las cosas, se copia el núcleo, las utilidades de sistema (con una configuración básica) y el software elegido por el usuario. En general, la mayor parte de este proceso es más o menos automático; además, la mayoría de distribuciones GNU/Linux incluyen una selección de software determinada.

Arch es un sistema operativo con filosofía KISS. La interpretación que ellos hacen a algunos puede sonarles un poco extrema. Su instalación consiste en iniciar un sistema de arranque más o menos básico con un terminal de comandos, desde el que se va preparando el sistema paso a paso: creas, formateas y montas las particiones, instalas el sistema básico y a partir de ahí según las necesidades del usuario.

Para seguir todos estos pasos, lo que he hecho es acceder a la documentación en español sobre el tema. Ahí nos va diciendo los pasos a ejecutar y nos enlaza con documentación complementaria para cada parte de la instalación. Dicho esto, en el blog desdelinux tienen una guía lo suficientemente detallada para realizar una instalación sencilla. Había pensado ilustrar esto con mis propias capturas, pero las de esta guía están bastante bien.


En el blog, una vez definidas las particiones, comienzan por instalar el sistema básico, al que añaden NetworkManager y grub-bios. El primero no tiene mucho que comentar: es un grupo con el núcleo, el script que carga el sistema y todas las utilidades que constituyen el sistema operativo en sí; el segundo es el gestor de redes moderno, NetworkManager (que es el que manejamos con el applet de escritorio); instalarlo en este momento, nos simplifica todo lo demás. El tercero es el cargador de arranque para sistemas con BIOS tradicional. Para BIOS modernas, es decir, UEFI, véase grub-efi, aunque el procedimiento será igual.


En esta instalación se utiliza el mismo perfil para el usuario administrador que para el usuario normal, salvo la contraseña que puede ser o no distinta. Sin embargo, es posible definir perfiles distintos, particularmente si se utiliza un escritorio gráfico.

Arch no presupone nada. Los grupos de paquetes pueden tener las dependencias que sean, pero por defecto se instalarán unas y otras, sin más. Por ejemplo, si quieres Firefox tendrás que instalarlo explícitamente. También cualquier servicio adicional que quieras utilizar deberás hacerlo arrancar explícitamente. La filosofía KISS consisten principalmente en eso: tú eliges qué quieres usar. Naturalmente, el reto está en saber qué quieres utilizar, o dicho de otra forma, qué es lo que necesitas para hacer qué cosas.


No hay mucho que comentar de la instalación en sí. En mi caso, he tenido que ajustar la selección de tarjeta gráfica, ya que utilizo una máquina virtual. Para no complicarme, utilizo VMVGA y para ella cargo el driver VESA. Sin complicaciones, ya que mi propósito es probar la instalación. Naturalmente, en su caso hay que utilizar el driver apropiado.

Una curiosidad: al menos en la descripción de la instalación de KDE, concluye activando el arranque de KDM, pero sin embargo indica que se reinicie el sistema. ¿Para qué? Basta con iniciar KDM, o bien el target gráfico: sudo systemctl start kdm

Es importante hacer las cosas con calma y en orden. Resumamos:
  1. Activamos el teclado español
  2. Creamos y formateamos las particiones. Si tenemos BIOS normal, podemos usar fdisk o cfdisk, por ejemplo; para EFI, podemos usar gdisk.
  3. Instalamos el sistema básico, el gestor de redes y el cargador de arranque. Naturalmente, si disponemos del gestor de arranque de otra distribución no tenemos por qué añadir otro. Fijaos que en el blog recomiendan añadir ya en este momento el soporte para el touchpad si estamos con un portátil
  4. Generar /etc/fstab, el fichero que define qué particiones contiene el sistema y cómo y dónde se montan.
  5. chroot para comenzar a utilizar el las herramientas del sistema instalado.
  6. Nombre del equipo.
  7. Localización: idioma, idioma del teclado.
  8. Configuración del arranque (si se ha instalado ;) ).
  9. Contraseña de root
  10. Reinicio para iniciar el nuevo sistema.
Hasta aquí tenemos un sistema básico. Lo siguiente es configurar un usuario. También podemos, por ejemplo, poner un sistema gráfico.
  1. Activar NetworkManager y configurarlo para que se arranque al inicio.
  2. Crear usuario y contraseña.
  3. Asegurarse de que el usuario puede utilizar sudo (instalar sudo si no se ha hecho aún: pacman -S sudo)
  4. Instalar X
  5. Instalar el driver de nuestra gráfica.
  6. En este punto, en el blog prueban el sistema gráfico instalando un sistema mínimo. Si estamos seguros de nuestro driver, podemos obviar esto e instalar el sistema gráfico que queramos directamente. En mi caso, instalé KDE siguiendo también la guía al efecto.
Para el caso de KDE:
  1. Instalamos el metapaquete o patrón para KDE, kde-meta. Cuando pregunta, seleccionamos "todos", que es la selección por defecto.
  2. Instalamos el idioma español, el plasmoide para NetworkManager y la aplicación para instalar paquetes.
  3. Activamos y arrancamos el gestor de sesiones gráficas, KDM.
No he añadido más capturas porque la guía lo documenta bastante bien. Solo añado el resultado de la instalación de KDE.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Camino a Linux: o de cómo diantres meto yo eso en el computador iv: medios arrancables

No tiene mucho sentido hacer una entrada en el blog simplemente para contar cómo se hace un DVD o un live-USB para probar o instalar cualquier distribución de GNU/Linux. Es algo lo suficientemente habitual para que sea fácil encontrar guías muy bien hechas sobre el proceso. En todo caso, en lo que sigue se verán algunos detalles a tener en cuenta.
"En esto, como en todo en Linux, prefiere siempre la información referida a tu distribución en concreto, sea cual sea"

Por ejemplo, para openSUSE podemos encontrar un buen artículo en su propia wiki respecto a la instalación desde pendriveSDB:Live_USB_stick Un artículo creado en su momento por los usuarios Xiscoj y Arag92 y mantenida al día por el usuario jcsl, como casi toda esa wiki.
openSUSE dispone de su propia herramienta para crear pendrives autoarrancables, llamada SUSEStudio Imagewriter. Es una gran herramienta para imágenes ISO creadas con su sistema En SUSEStudio, y por ende es muy fácil que no funcione con otros tipos de imágenes. Los "mortales" usan Unetbootin, que además es capaz de descargar la imagen a colocar en el pendrive. Y no sólo eso, hay un buen puñado de programas dedicados a esta tarea.

Reglas Básicas

  1. Si no tienes grabadora, comprueba que la distribución a instalar puede ser instalada desde un pendrive. Aunque es relativamente sencillo crear un pendrive que arranque cualquier imagen de un DVD que a su vez sea arrancable, lo cierto es que si la distribución proporciona soporte a ese tipo de instalación la vida será más sencilla.
  2. Busca un buen origen para conseguir la imagen de tu distribución. La imagen de la que hablamos siempre es un tipo de fichero especial, con extensión .iso, que contiene no sólo el contenido del DVD de instalación de turno, sino que está grabado de tal forma que puede volver a grabarse en un DVD de forma exacta. Por eso se le llama imagen: porque es una copia exacta desde la que es posible reconstruir el original.
  3. Puedes comprobar si tu distribución está disponible en varios lugares distintos, llamados  espejos (o más habitualmente, en inglés mirrors). A veces es más rápido descargar desde un lugar que desde otro. Puedes, por ejemplo, tratar de descargar del que esté más próximo a tu casa. De todas formas, la lista de mirrors siempre estará en la web de la distribución, no la descargues de otros lugares de los que los reponsables de tu distribución no sepan nada.
  4. Una vez guardada la imagen.iso en tu disco duro, comprueba que está bien. Para eso hay varios medios, aunque el más popular es comprobar la suma md5. Por ejemplo, en http://download.opensuse.org/distribution/13.1/iso/ se guardan las imágenes de los distintos medios de instalación de openSUSE: DVD, DVD-live, red... Para cada uno de ellos hay varios archivos: el .torrent es para realizar la descarga con un cliente torrent; los demás, para comprobar que el contenido del fichero descargado es correcto. Si intentas grabar, por ejemplo,  openSUSE-13.1-DVD-x86_64.iso en un DVD con la aplicación k3b, ésta, en primer lugar, calculará la suma md5 que corresponde a ese fichero, que se guarda en el fichero openSUSE-13.1-DVD-x86_64.iso.md5. Si todo está bien, podrás grabarlo; si no coincidiese, pues es que ha habido una alteración en el fichero tanto antes de descargarlo o bien al descargarlo. En ese caso, no deberías utilizarlo, ya que dará problemas de algún tipo (software malicioso, simples errores...).
  5. Si estás grabando un pendrive, sigue atentamente las instrucciones que disponga la web de la distribución.
  6. Si estás grabando un DVD o un Live-CD, comprueba las opciones básicas de tu programa de grabación de DVD y asegúrate de que estás grabando una imagen y no un fichero.

 Y el detalle

Cuando arrancas un medio cualquiera, un DVD para instalar Ubuntu o un disco duro con El Mal, dicho medio debe de tener algún sistema de arranque. Por eso, en el caso de un pendrive, puede no ser suficiente con copiar la imagen en orden correcto. Y esa es la misma solución cuando todo falla: ¿por qué no dotarlo de arranque? No es difícil encontrar guías para esto, e incluso suelen acompañar a las guías referidas al arranque desde pendrive como "instalación manual" o similar.

Por otra parte, para arrancar un sistema Linux simplemente necesitas un núcleo y el script de arranque, siempre y cuanto tengas un cargador de arranque. Esto es útil cuando lo que tienes es ya un Linux: descargas el núcleo y el fichero initrd, añades una entrada en el menú de tu cargador de arranque para ellos (con un título, por ejemplo, "instalación de Fedora".

Un ejemplo de esto con openSUSE, que al ser al distribución que uso es la que más conozco: el arranque de la distribución está en http://download.opensuse.org/distribution/13.1/repo/oss/boot/x86_64/loader/. Esto mismo también está en la imagen del DVD de instalación, si ya lo hemos descargado. Para otras distribuciones, es cuestión de curiosear en su documentación o de preguntar en sus foros.

Por cierto, recuerda que la copia es literal: si lo que estás copiando tiene soporte EFI lo que resulte de la copia también lo tendrá, y no le aparecerá por arte de magia si no lo tenía al principio.

Recuerda siempre la máxima: al menos hasta que te sientas a tus anchas en Linux, trata de ceñirte a tu distribución y a sus herramientas. Para instalar como para muchas otras cosas: ahórrate los sustos ;)

Con todo esto, no debería haber problemas en poner un DVD de instalación en marcha. En la próxima entrega hablaremos un poquito de cómo instalar el sistema, cómo aprovechar la memoria o el disco y otras pequeñas cosas.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Camino a Linux: o de cómo diantres meto yo eso en el computador iii: la selección de arranque

En la entrada anterior hemos visto las posibilidades para arrancar el sistema, bien para los equipos con la BIOS tradicional bien para los equipos con las más modernas UEFI. Pero ¡ni una sola palabra de cómo seleccionar lo que queremos arrancar!

Lo de siempre...


Desde hace ya décadas es posible seleccionar el orden de arranque de los dispositivos de un computador, siempre y cuando, naturalmente, la BIOS (o UEFI) lo soporte. Las más antiguas soportan simplemente arrancar desde disquetera o disco duro, mientras que las más modernas pueden arrancar desde la red, USB, DVD y otros dispositivos menos comunes. Para ello, basta con acceder a la utilidad de configuración de la BIOS/UEFI, establecer el orden en el que se debe de intentar arrancar, guardar los cambios y reiniciar.

¿Cómo acceder a dicha utilidad? Bien, como tantas otras cosas, varía de una a otra utilidad de configuración. Muchas se arrancan pulsando la tecla suprimir (Supr), mientras que otras necesitan que se pulse la tecla de función F2. Y alguna utilidad de configuración puede ser más exótica y requerir otra tecla distinta. Algunos portátiles (por ejemplo, de HP) disponen de un menú que se muestra al pulsar la tecla ESC y que permite seleccionar otras opciones.

Podemos llamar algo así como "sesión BIOS" el tiempo en que nuestra BIOS/UEFI ejecuta sus chequeos y establece sus configuraciones. Antes la mayoría de los datos (memoria RAM disponible, discos...) se mostraba, pero ahora es más habitual poner algún dibujo o logotipo. En cualquier caso, dicha sesión puede ser relativamente breve, lo que hace que arrancar la utilidad de configuración de la BIOS no siempre sea tan trivial como parezca: en unos casos podemos apresurarnos tanto que la BIOS aun no haya detectado el teclado, mientras que otras veces podemos demorarnos lo suficiente para que la BIOS haya cargado ya el arranque del sistema operativo, aun cuando nosotros aún estemos viendo el logo de turno. En mi caso suele funcionarme pulsar varias veces la tecla de turno a intervalos regulares, por las dudas. Sea un logo o sea la información del sistema, en la parte inferior de la pantalla se mostrarán las opciones que hay, simplemente hay que estar atento (y quizás reiniciar un par de veces para poder leerlas todas correctamente).


Una utilidad que incluyeron las BIOS desde hace bastante tiempo y que ahora también incluyen las UEFI es el menú de arranque. Este menú permite seleccionar cualquier dispositivo (disponible para la BIOS/UEFI) desde el que arrancar, con independencia del orden de prioridad prefijado en la configuración. Así, el menú se muestra al pulsar la tecla correspondiente, de forma análoga al inicio de la utilidad de configuración y siguiendo las mismas prevenciones que para ella. Por ejemplo, los portátiles HP suelen desplegar este menú tras pulsar F9, mientras que las placas base de Asus pueden usar F8 (que es la misma tecla que muestra el cargador de arranque de Windows, lo que en algunas situaciones puede inducir a confusión). Otro ejemplo, las placas Gigabyte que muestran la utilidad de configuración en F2 pueden arrancar con F2.

... Y lo moderno...

Hasta aquí todo resultaba relativamente sencillo. Es decir, tendemos a tener pocos computadores, o incluso solo uno, así que recordar cómo se arranca desde DVD en nuestro portátil no tiene por qué ser demasiado exigente. Además, muchos equipos ya bienen configurados de fábrica para que el primer dispositivo desde el que traten de arrancar sea el DVD, y en los equipos con menos de diez años arrancar desde un pendrive solamente exige el esfuerzo de buscarlo en el menú antes mentado, además de un poco de atención para pulsar la tecla que despliega dicho menú en el momento correcto.

EFI y el Secure Boot complican ligeramente la situación. Ya no basta con que la BIOS esté configurada para que arranque desde DVD para que efectivamente arranque desde DVD, como hemos visto en la entrada anterior. Es sistema EFI sólo acepta dispositivos EFI, mientras que el sistema legacy o compatible (CSM) no arrancará dispositivos EFI. Así, si uno tiene Windows 7 lo ideal es usar el modo compatible, mientras que con Windows 8 es mejor usar el sistema EFI. Nótese que, como he comentado en otras entradas del blog, un DVD original de Windows 8 puede que no seas capaz de arrancarlo en un sistema que solamente use EFI. En el caso de los portátiles con Windows 7 preinstalado, pueden usarse ambos modos.

Es tentador activar simplemente el modo compatible para cualquier eventualidad, y por sí mismo no ofrece ningún problema. Lo malo es que después hay que prestar atención para que los efectos no sean indeseados. Por ejemplo, puede no ser buena idea instalar Linux en un sistema con Windows 8 en modo "legacy".

¿Y qué hay de Windows 8 y su secure boot? Bien, por fin si grabas algo en el arranque de Windows no podrá ejecutarse sin permiso, incluso si es un virus. Eso significa que sí que es cierto que esta característica responde a una carencia técnica del sistema operativo. Claro que habría estado mejor algún sistema de control de acceso tipo lo que hace Linux, pero el mundo (del dinero) es así. Secure boot hace que UEFI compruebe que el sistema a arrancar dispone de una clave autorizada (por Microsoft, por supuesto). Si lo que quieras que vayas a arrancar dispone de una, no tendrás problemas, pero si no la tiene por cualquier razón el sistema se lo impedirá. La mayor parte de equipos con UEFI pueden ser configurados para que ignoren esta característica, una forma de lavado de conciencia por parte de los fabricantes, que saben que implementar estupideces por las necesidades de otras empresas a medio plazo no es buena idea.

... para al final...


Con todo esto, encendemos el equipo y pulsamos la tecla para seleccionar el medio a arrancar: CD/DVD si lo que tenemos es un CD/DVD, USB-disk para un disco conectado por USB (incluso para los pendrives), etc. Una vez que hemos arrancado nuestro medio de instalación, todo es más sencillo, o al menos es más fácil encontrar documentación al respecto. Se cargará el sistema de arranque del medio de turno, en función del contenido de dicho medio: una distribución Linux generalmente cargará grub2-efi o grub2, para el caso de que estemos o no usando el sistema EFI. Pese a todas las profecías y las esperanzas de Microsoft, la mayoría de distribuciones arrancarán bien en cualquier equipo. Como he dicho, más fácilmente incluso que el propio Windows.

Todo esto está muy bien, pero necesitamos tener un medio que arrancar, sea un live-DVD para probar una distribución sin cambiar nada realmente o bien un CD o pendrive con lo necesario para instalar a través de la red. De esto hablaremos en la próxima entrega.

viernes, 29 de agosto de 2014

Camino a Linux: o de cómo diantres meto yo eso en el computador ii: el arranque del sistema

El arranque de un computador es un proceso, en principio, bien sencillo: se proporciona electricidad y lo primero que se ejecuta es el contenido de una memoria especial, muchas veces denominada CMOS. Este contenido es la primera aplicación que se ejecuta en nuestro PC, mucho antes del sistema operativo. Es la llamada BIOS.

BIOS de Americans MegaTrends
BIOS es un acrónimo de Basic In/Out System (Sistema Básico de Entrada/Salida). Unified Extensible Firmware Interface (Interfaz Extensible y Unificada de Firmware), es la evolución actual de la BIOS, y tiene entre sus características el estar diseñada para equipos que cada vez incorporan más cosas. Nótese que para ser una Interfaz "Unificada" en realidad está bastante poco estandarizada. Muchas veces nos referimos a la BIOS/UEFI para hacer referencia tanto a uno como a otro sistema, si bien es común leer BIOS/UEFI como si el nombre apropiado para el sistema tuviese que ser aun BIOS.
Utilidad de configuración UEFI de Asrock
En ambos casos, su cometido es verificar los distintos dispositivos con los que cuenta el equipo. En los primeros tiempos del PC, su cometido era bastante básico, pero el paso del tiempo fue volviéndolo más avanzado, hasta poder configurar distintos dispositivos de distinta forma. Desde hace unos años está siendo sustituido por la UEFI (

La última función de la BIOS/UEFI es arrancar el sistema operativo del equipo, o siendo más preciso, ejecutar el sistema de arranque que permitirá inicial el sistema operativo a utilizar. La descripción de este proceso y de sus diferentes posibilidad serán el objeto de este artículo.

El proceso de arranque

Los sistemas operativos disponen de una utilidad denominada "cargador de arranque", que es la que establece los parámetros y otras consideraciones para iniciar el sistema operativo. Por regla general, además, pueden cargar uno o varios sistemas operativos, o distintas configuraciones del mismo.

 

Con BIOS 

Las BIOS tienen muchas limitaciones, y como es de esperar las limitaciones aumentan a medida que la BIOS a considerar es anterior. Un ejemplo de estas limitaciones erala absoluta incapacidad para permitir arrancar un sistema operativo  si se hallaba más allá de un punto. Los cargadores obtienen la información respecto al disco duro donde está el sistema operativo de la BIOS. Comoquiera que las BIOS podían tener problemas con los discos duros más grandes de esa época, los cargadores no podían manejar la parte del disco duro que la BIOS tampoco podía manejar. La solución a este problema consistía en crear una pequeña partición para el arranque e instalar dicho arranque en un lugar distinto del disco, lo más al principio posible.

En un momento dado, la BIOS podía aceptar que un disco tuviese una capacidad mayor que la que podía manejar: al fin y al cabo, la capacidad no era más que la suma del tamaño de todos los cilindros del disco: 1000 cilindros a 1 MB/cilindro = 1000MB. Pero eso no quiere decir que pudiese acceder a cualquier parte del mismo. Tal vez estaba diseñado para utilizar discos duros de hasta 2 GB... Los sistemas opertivos, una vez arrancados, proveían su propio soporte para discos más grandes, pero esto sólo era útil una vez arrancado el sistema operativo.

Otra limitación se refería a desde qué medios podías ejecutar un cargador de arranque. Por supuesto, antes de la popularización de las lectoras de CD lo normal era poder arrancar solamente con un disquete o con el disco duro.

Con la llegada del USB poco a poco las BIOS fueron incorporando la capacidad de arrancar desde pendrives, discos o lectoras de DVD externas... pero la forma de implementar esto podía ser muy diferente. Tengo un equipo que permite arrancar desde un pendrive, pero solamente si configuras la BIOS para que el pendrive sea utilizado como el disco duro primario; a partir de ahí, seleccionas arrancar desde ese disco y el sistema, como es de esperar, ejecuta el cargador que tengas en el pendrive.
Opciones de arranque con una BIOS

Por supuesto, el medio desde el que quieras arrancar debe de estar preparado para ello, que es una forma de decir que el cargador de arranque debe de estar almacenado en una parte del disco (CD/DVD, pendrive, etc.) donde pueda ser ejecutado por la BIOS. Una incorrecta configuración del medio, o limitaciones como la del tamaño de la partición antes mencionada harán que falle.
Menú de arranque de BIOS.
Véase el soporte para arranque desde la red o USB.

Supongamos que tienes un disco arrancable. ¿Cómo sabe la BIOS qué debe de ejecutar? bien, la BIOS no sabe nada. Una BIOS simplemente es capaz de permitir que se ejecute lo que quiera que esté en determinados lugares concretos del disco.

Tomemos por ejemplo un disco duro. En un disco duro tradicional el primer sector contiene el MBR (Master Boot Record, Registro Principal de Arranque). Está justo al comienzo del disco y se compone de dos partes: un fichero con una "tabla de particiones", que indica cómo está particionado el disco, y una aplicación genérica que lo único que hace es permitir que se ejecute el contenido del primer sector de la partición marcada como arrancable o activa. A este sector se le conoce como "Sector de Arranque", y es simplemente el primer sector de cada partición.

Por su parte, otros dispositivos pueden no disponer de un MBR, en cuyo caso simplemente se carga en memoria el contenido del sector de arranque. Precisamente la capacidad de la BIOS de cargar en memoria directamente dicho sector es lo que determina desde qué medios es capaz de arrancar.

 

Con UEFI

A diferencia de la BIOS, UEFI incorpora un mecanismo para cargar el arranque de un sistema operativo (o, al menos, su cargador). La UEFI puede ejecutar el arranque de un sistema que esté guardado en una partición especial de "tipo" EFI. En dicha partición habrá uno o varios ficheros cuyo contenido determina cómo se ejecuta el cagador de arranque del sistema operativo a utilizar.

Básicamente, al iniciar el sistema busca todas las particiones EFI disponibles; en el caso de los DVD basta con disponer de una carpeta con el contenido apropiado, siempre y cuando la grabación del DVD soporte grabar DVD arrancables para sistemas EFI. De hecho, UEFI no es capaz de arrancar el DVD de las primeras versiones de Windows 8, ya que no está grabado para esta eventualidad. En la ayuda de Microsoft puede encontrarse cómo hacer para convertir un DVD de Windows 8 en un DVD de Windows 8 arrancable en un sistema UEFI.
Ejemplo de instalación de Windows con partición EFI

Además, las BIOS incorporan un mecanismo para comprobar si el sistema operativo o su cargador son "compatibles". Sólo sii el sistema operativo está entre los admitidos por M$ podrá ejecutarse.

Además de estos problemas está el hecho de que Windows 7 no soporte particiones de tipo GPT. A diferencia de la tabla de particiones mencionadas antes, al referirnos al MBR, en GPT puedes disponer de un montón de particiones primarias. Windows 7 utilizar una suerte de híbrido, pero Windows 8 soporta correctamente GPT.

Por todo esto, la mayoría de fabricantes incluyen lo que suelen llamar "modo Legacy" y una opción para deshabilitar esta opción de "seguridad".

Si la UEFI está en "modo EFI" el menú de arranque mostrará las particiones o carpetas EFI disponibles, como se ha dicho.
Menú de arranque mixto:
Soporte UEFI y soporte
Legacy a DVD, disco duro y red
Cada línea comenzará con UEFI: y la descripción que se le da ahora a las particiones EFI según su propia nomenclatura. Si enun disco duro hay varias particiones EFI, el menú mostrará cada una de ellas; si está en "modo Legacy", mostrará los dispositivos habituales: CD/DVD, disco duro, etc.; si está en "modo compatible", esto es, con ambos activados, el menú mezclará todas las entradas disponibles. Así, por ejemplo, nuestro DVD de Linux tendrá dos entradas, una antecedida de UEFI y otra no.

viernes, 22 de agosto de 2014

Camino a Linux: o de cómo diantres meto yo eso en el computador i

Los dispositivos móviles, sean portátiles(1), smartphones o tablets, incluyen un sistema operativo determinado y una configuración propia del fabricante. Así si nuestro portátil tiene wifi, bluetooth o cualquier otro servicio, basta con arrancar y comenzar a utilizarlo.

La mayor parte del fracaso de GNU/Linux en los equipos domésticos estriba precisamente en esto. La mayoría de fabricantes llegan a acuerdos de distribución con Microsoft para utilizar su sistema operativo, y el usuario rara vez se sentirá incentivado a cambiarlo.
Para ser un supuesto fracaso,
Linux está en muchos lados

Algún lector podrá haber leído o escuchado en otro lugar  que algunos fabricantes incluso consideran que la instalación de otro sistema operativo puede dar lugar a la pérdida de garantía. Lo cierto es que es lógico que un fabricante sólo se haga cargo de algo que fue dañado en el ejercicio previsto por él mismo, así que es buena idea restaurar el disco a su estado original si nuestra intención es devolverlo; si es por una avería, en principio el fabricante no puede negarse a menos que el usuario haya sido negligente... claro que sí que es posible que tenga que discutir con el servicio técnico subcontratado.

Pero eso no es todo. Si dañas el disco duro, digamos con un golpe, y lo reemplazas tú, probablemente perderás la licencia de Windows. Si dispones de los DVD de "recuperación" tal vez mantegas la misma licencia, pero nada lo garantiza. He preguntado a alguna marca y dicen que la licencia de MS no es cosa de ellos y que va encriptada en la BIOS. Aunque para no ser cosa de ellos, lo más normal es que pongan todo tipo de pegas para evitar devolverte el dinero de la misma si decides que quieres utilizar otro sistema.

Esto es un poco el status quo. La mayoría de portátiles vienen con Windows y proveen algún sistema de recuperación(2) para que el contenido del disco duro sea exactamente el mismo que el que tenía el primer día. Por su parte, los smartphones y las tablets vienen con Android, iOS cuando el fabricante es Apple, o bien con Windows Phone. Hay por ahí un montón de aparatos con otros sistemas operativos, pero podemos descontarlos.

El otro aspecto que debemos de tener en cuenta es que instalar un sistema operativo no es trivial, y no lo es por un buen puñado de razones. Esto es así independientemente del sistema operativo a instalar, Windows, Linux o cualquier otro, aunque sí depende mucho del hardware en el que queremos realizar la instalación.

Eso sí, la teoría es sencilla: consigues un medio de instalación, lo metes o enchufas (CD/DVD o USB) en el computador, le das a arrancar desde allí y sigues unas sencillas instrucciones. En este artículo vamos a la primera cuestión: cómo conseguir un medio de instalación y cómo arrancar desde él. Vale, la introducción ha sido ya muy larga, así que dividiré el artículo en varias publicaciones.

Los medios de instalación

Un medio de instalación es justamente eso, el soporte o lugar desde el que instalaremos el sistema operativo (digamos, Linux ;) ).

Puede ser un medio para instalar GNU/Linux un CD/DVD, o tal vez un pendrive, o quizás una partición del disco duro, o bien podemos instalar un equipo a través de una red desde un lugar remoto... hay muchos medios posibles aunque los más habituales, con creces, son el DVD y el pendrive USB.

En el trabajo con mucha frecuencia uso una grabadora de DVD externa, conectada por USB, para instalar el sistema operativo. Sí, eso está a medio camino de usar un DVD (que es el soporte donde está el sistema operativo a instalar, y usar un USB, que es la forma de conectar al equipo el dispositivo que contiene el sistema a instalar.

Por supuesto, no todas las distribuciones pueden ser instaladas desde cualquier medio. No obstante, también es cierto que hacer unos cuantos cambios para soslayar esa limitación no es tan difícil. En cualquier caso, un vistazo por la web de la distribución elegida nos dará las opciones habituales y generalmente nos dará indicaciones de cómo hacer cada tipo de instalación disponible.

Otro punto a tener en cuenta: no es exactamente lo mismo instalar algo en el computador que en una máquina virtual. Es relativamente fácil encontrar imágenes de muchas distribuciones especialmente optimizadas para ser instaladas en dicha máquina.

La elección de medio puede depender de varios factores, limitando así la necesidad de elección. Por ejemplo, si no dispones de un lector CD/DVD, o si no vas a tener red durante la instalación o ésta es muy lenta.

En la próxima entrada veremos cómo podemos indicarle a nuestro computador que utilice los medios de instalación más habituales. También hablaremos de cómo está la cuestión con la célebre polémica respecto al secure boot de Microsoft, incluso nos extenderemos sobre él el tiempo necesario (sólo el necesario ;) ) para entender qué es y para qué se usa. Por supuesto, necesitaremos hablar de cómo se arranca un sistema operativo en un computador y otras cuestiones accesorias. Confío en que sea interesante.



(1) Aunque es cierto que se puede encontrar algún modelo de portátil sin sistema operativo, lo normal es que incluyan uno, incluso FreeDos.
(2) Una forma curiosa de ahorrarse el coste de los DVD es meter su contenido en una partición de disco duro y que sea el usuario quien compre los discos necesarios para volver a volcar su contenido en ellos si quiere usar ese espacio de disco.

lunes, 18 de agosto de 2014

Camino a Linux: Distribuciones

En el post anterior hemos visto la idea de distribución, fijándonos en que surjen tanto de la necesidad como del simple gusto de desarrolladores y usuarios. También hemos visto que las comparaciones entre unas y otras son completamente subjetivas.

Así que ¿cómo elegir qué distribución instalar?

La primera parte de la respuesta a esa pregunta es no darle mucha importancia a la primera distribución que instalamos. Cierto, no queremos perder nuestro tiempo probando distribuciones de GNU/Linux, pero ¿no es eso lo que hacemos con cualquier otra cosa? Nos vamos a una o varias tiendas, comparamos productos distintos y similares en función de características y precio...

En un equipo moderno incluso podemos disponer de una aplicación espacial, un "gestor de máquinas virtuales", que nos permitirá probar distintas distribuciones simplemente instalándolas como máquinas virtuales. Otra forma de probarlas es utilizando un live-CD/DVD o bien un live-USB: la mayoría de las distribuciones disponen de versiones específica para esto. Y si no, pueden instalarse varias distribuciones en el computador sin demasiados problemas. En este último caso, es buena idea no dedicar todo el espacio de disco disponible a nuestra primera distribución, dejando hueco suficiente para probar otras. Aquí GNU/Linux nos da otra buena noticia: generalmente, unos 10GB son más que suficientes para hacer una instalación básica para probar el sistema. En un próximo post veremos algunos consejos útiles para esto. Ahora, la idea es enterarse un poco de cómo funciona esto. Aviso: no es la primera vez que trato esto en el blog, y aún así ¡va a quedar un poco largo!!!

Sobre las distribuciones

Podemos separar desde ya las distribuciones informáticas en dos tipos: las distribuciones empresariales y las distribuciones comunitarias.

Como su nombre nos indica, las distribuciones empresariales son propiedad de una empresa, la cual como es de esperar decide sus políticas (forma de soporte, coste, etc.) y objetivos; por su parte, en las distribuciones comunitarias existe alguna forma de Comunidad que se encarga del desarrollo y mantenimiento de la distribución. Generalmente, estas comunidades son públicas y de libre acceso, si bien en muchos casos hay un patrocinio de una o varias empresas que también se plasma en la jerarquía de dicha Comunidad. Sí, con frecuencia lo escribimos con una mayúscula, dando una idea de la importancia de esa forma de organización.

Distribuciones empresariales

RHEL (Red Hat Enterprise LInux) y SLE (Suse Linux Enterprise) son sin duda las distribuciones empresariales más clásicas, si bien Ubuntu también es una distribución de este tipo. Red Hat y SuSE. Ubuntu, por su parte, es propiedad de Canonical Ltd., si bien la distribución básica de Linux es gratuita, incluyendo soporte y actualizaciones.
Beta de rhel 7
La característica que une a las dos primeras es que todas sus versiones son de pago. O mejor dicho, para todas las versiones tanto el soporte como el acceso a parches es a cambio de una cuota o suscripción, que puede variar en función de la política comercial de las empresas respectivas:

SLED 11
Ubuntu está a medio camino, asemejándose en muchos aspectos a las distribuciones comunitarias patrocinadas. Dichas versiones tienen como objetivo desarrollar y probar nuevas tecnologías, pudiendo constatar su efecto en los usuarios para decidir posteriormente qué cambios se incorporarán a la versión empresarial. En estas distibuciones, que veremos más tarde, la empresa patrocinadora aporta recursos (equipos, programadores) para formar una Comunidad al uso, con el objetivo de desarrollar una versión de la distribución empresarial.

Generalmente, las distribuciones empresariales acotan los límites al soporte que prestan. Por ejemplo, Red Hat sólo da soporte a un puñado de idiomas, mientras que por ejemplo SLE se distribuye en dos versiones separadas: para servidores y para equipos de escritorio. Algunas de las tecnologías que ganan aceptación entre los usuarios de la versión comunitaria pueden incorporarse pero sin incluir soporte completo, una especie de modo de prueba. Ellos lo llaman Tecnologic Preview.

Otra característica de estas distribuciones y que sólo se encuentra en las comunitarias en alguna salvedad, es el plazo de soporte y actualización, que puede variar de 5 a 7 años, así como su lenta actualización: es raro incorporar nuevas versiones de un componente del sistema salvo en el lanzamiento de la nueva versión. Esto es esperable: el entorno en el que se utilizan estos sistemas es un entorno que da mucha importancia a la estabilidad, aun en detrimento de la incorporación de nuevas características.

Algo que a veces causa cierta confusión, es que la empresa distribuidora proporciona una cierta cantidad de software. Por supuesto, el soporte y la actualización de parches se referirá siempre al software que proporciona. Eso es así porque naturalmente el usuario puede instalar software adicional de otras fuentes. En tal caso, la empresa no proporcionará soporte ni parches para estos productos, sino solamente para su software. Si lo que se instala es un núcleo no soportado u otra herramienta básica de sistema, puede que incluso la empresa se niegue a soportar eventuales problemas.

Distribuciones comunitarias

Existen tantas distribuciones comunitarias que es una locura tratar de hacer una lista extendida de las que hay. Incluso clasificarlas no es fácil.

Fedora 20

openSUSE 13.1
En la sección anterior hablamos de las versiones comunitarias patrocinadas. Red Hat y Suse patrocinan Fedora y openSUSE, respectivamente. Por su parte, Ubuntu también dispone de su propia Comunidad. Pero aun hay otra forma de patrocinio. En ocasiones, una administración (o en otros casos, una o varias empresas) puede apadrinar una distribución para crear una versión que responda a determinados objetivos políticos. En España, por ejemplo, hubo un momento de gran popularidad de este tipo de distribuciones. A diferencia de las comunitarias tipo Fedora u openSUSE, en estas distribuciones lo usual es encargar a alguna empresa o grupo de desarrollo la puesta en marcha de la distribución, con la esperanza de que después se forme una Comunidad local en torno a ella. Sin embargo, no dejan de ser distribuciones basadas en otras distribuciones. Por ejemplo, LinEx (Linux Extremadura) estaba basada en Ubuntu y patrocinada por la Junta de Extremadura; Guadalinex (Linex de Guadalajara) estaba por su parte basada en Linex.
Ubuntu 14 4

Una distribución con un éxito relativo es LiMux (Linux de Munich), patrocinado por la adminstración local de Munich. Esta versión se desarrolla teniendo en cuenta las necesidades específicas de esa administración en la que va a ser usado, y no tanto para otros usuarios, aun cuando el proyecto incluía la difusión de otras distribuciones para el público general.

Otro tipo de versiones comunitarias son las comunidades que se generan por la necesidad de disponer de algún producto determinado para algún mercado muy definido. Por ejemplo, CentOS es la versión gratuita de rhel mantenida por su propia comunidad de usuarios con el objetivo de proveer una distribución de rhel para servidores de empresas paqueñas, asocianciones, ONG y otras organizaciones que no puedan costearse las licencias de Red Hat; por su parte, Scientific Linux es una versión tambén de rhel desarrollada por Fermilab.

CentOS 7
Scientific Linux 6.3

Y finalmente están las distribuciones comunitarias generalistas. En este contexto, es posible que una versión "generalista" esté centrada en el software multimedia, mientras que otra tenga como objetivo proporcionar un sistema que se pueda usar en cualquier reproductor multimedia. Generalista no se refiere tanto al objetivo, sino a su organización, difusión y políticas.

Es importante resaltar que hay comunidades con un puñado de responsables, como también las hay con miles de personas implicadas.

    Debian 6
  • Debian: quizás la distribución comunitaria más importante, en la que se basa Ubuntu. Sus politicas son muy semejantes a las de las versiones empresariales, salvo el coste, que en Debian es siempre gratuito. A cambio, ofrece plazos de soporte y actualización similares, software muy probado, un desarrollador asignado a mantener cada paquete con el cual el usuario puede ponerse en contacto para solucionar bugs y un catálogo de software sorprendentemente amplio. Debian puede ser usado para escritorio, pero buena parte de su enfoque está en los servidores empresariales de bajo coste. Una característica adicional de Debian es ser la distribución de Linux que soporta el mayor número de arquitecturas de hardware, mucho más allá de Intel o PowerPC.
  • Basadas en Ubuntu: además de versiones de Ubuntu con otros escritorios, gran parte de las distribuciones que se esfuerzan más en proveer de sistemas fáciles de usar y atractivos para el usuario final están o han estado basadas en Ubuntu. 
  • Mint fue el resultado de la apuesta de Ubuntu por su escritorio Unity, e incluyó Cinnamon (versión propia del escritorio GNOME 3) así como Mate (versión de GNOME 2 desarrollada por otras personas pero actualmente mantenido por la Comunidad de Mint).
Mint 16 con Cinnamon

  • Elementary OS proporciona su propia versión de GNOME 3, denominada Pantheon, y es ahora mismo la distribución Linux de mayor crecimiento.
  • Elementary Freya
    Por supuesto, hay muchísimas versiones de Ubuntu, tanto para multimedia, educación y otros sectores específicos.
    • Arch Linux es una distribución Linux que sigue el viejo concepto KISS (Mantenlo Simple, Keep It Single, Stupid!). Aunque este paradigma no es tan asequible para los usuarios más noveles, lo cierto es que tanto Arch como algunas de sus derivadas han tenido una buena acogida. Entre las derivadas destaca AntergOS, KaOS, Chakra o Manjaro.
    • Todas las demás podemos agruparlas en tres grupos:







    • Distribuciones ligeras, orientadas a máquinas con pocos recursos. Destaca entre ellas Puppy Linux.
    • Puppy Linux 5.4





    • Distribuciones técnicas, orientadas a informática forense, hacking, etc. Normalmente son distribuciones basadas en alguna otra (Debian, Ubuntu, Gentoo...) que simplemente incluyen en su forma live o en su instalación estándar herramientas propias del objetivo de la distribución (rescate de archivos, monitorización de redes...). Ejemplos son Wifislax, SystemRescueCD
    • Wifislax 3.1
    • Las demás. Esta es una forma grosera de incluir un grupo de distribuciones minoritarias muy específicas en un artículo como este. Aquí incluimos cosas como Slackware o Gentoo...
    Slackware con Beryl y AIGLX

    En la wikipedia disponen de un buen anexo con varias clasificaciones de muchas de las distribuciones. En distrowatch podemos estar al tanto de las novedades en el mundo de la distribución Linux.

    La elección es...

    Si bien lo ideal sería registrarse en el foro de alguna distribución o al menos echar un vistazo al "ambiente general", la documentación disponible y demás, puede que no se quiera dedicar a esto el tiempo que requiere. El consejo básico se cimenta en elegir una de las "principales" y "generalistas" para probar, y si acaso probar otras hasta que se encuentre la que mejor se adapte a nosotros. A veces también nuestro hardware ayuda en la elección, como se pudo ver en mi caso en el post anterior.

    • openSUSE: dipone de una buena herramienta de configuración e instalación: YaST. Tiene una comunidad razonable y proporciona mucho software de forma muy simple. Su escritorio de cabecera es KDE, aunque es fácil instalar cualquier otro.
    • Ubuntu o cualquiera de sus versiones principales. Ubuntu usa Unity como escritorio de cabecera, y hay versiones con KDE (Kubuntu), LXDE (Lubuntu), XFCE (Xubuntu). Muy simple de instalar, sobre todo en equipos con Windows, no dispone de grandes herramientas en caso de problemas. Su abundante comunidad se completa con la de Debian, así que es fácil encontrar la solución de cualquier problema, si bien normalmente será mediante el uso del terminal de comandos.
    • Mint/Elementary OS, son dos distribuciones basadas en Ubuntu pero con alguans mejoras para el usuario final. De ahí su popularidad, que ha desplazado a la distribución madre.

    La idea es instalar una distribución, aprender a darle un uso básico y ya cuando se sabe cómo trabaja, entonces buscar la más adecuada a las necesidades y preferencias propias.

    martes, 12 de agosto de 2014

    Camino a Linux: cuestión de gustos


     
    Elementary OS, una distribución de moda

    Hay un montón de versiones de Linux, muchas más de las que alguien racional pueda querer probar. Ciertamente, no es fácil elegir las más adecuadas; y ciertamente, no es fácil decidirse por una.

    Si pongo los argumentos a favor de la distribución que suelo utilizar, en realidad lo que normalmente haré es enumerar los argumentos para que yo la utilice. Al fin y al cabo, si creyese otra cosa probablemente utilizaría una versión distinta.

    También es cierto que la opinión general respecto a una distribución viene condicionada por nuestra experiencia en ella. Si tú instalas digamos Ubuntu y todo funciona a la primera y todo te resulta sencillo, e instalas digamos Debian y tienes problemas para hacer funcionar la tarjeta wifi, tendrás una mejor opinión de Ubuntu. No importa lo que miles de usuarios opinen. Si para ti funcionó, es bueno, y si no lo hizo, como mínimo no lo es tanto.

    Estos dos puntos están muy bien cuando ya sabes qué distribución has elegido, y deberían servir para tener como guías a la hora de leer opiniones, comentarios o debates. Es muy fácil soslayar que son impresiones subjetivas, no objetivas. Y muchas veces las personas tendemos a darle mayor importancia a estas cosas de la que tienen.

    La elección de distribución no es más que un primer paso. Después viene la elección de escritorio, las aplicaciones... el escritorio Linux es sorprendente dinámico, al menos si se compara con el número de usuarios de los escritorios Windows.

    openSUSE y yo

    La distribución que más utilizo yo es openSUSE. Tiene un foro en español en el que participo, una lista de correo que en mi opinión conoció tiempos mejores y una wiki también en español de la que estar orgullosos teniendo en cuenta que la mayor parte del trabajo que necesita lo realiza prácticamente una sola persona. Bueno, puedo alardear de haber contribuido a su puesta en marcha, o mejor dicho, a su vuelta a ser puesta en marcha. Pero desde entonces el usuario con nick jcsl es quien ha realizado todo el trabajo. Y es un buen trabajo, hay un buen puñado de información y mucha de ella está razonablemente actualizada. Podéis darle la enhorabuena ahora.

    Vale, ya concluidas las felicitaciones, esos no son los motivos por los que comencé en openSUSE. Yo había conocido la distribución SUSE, entonces sólo tenía una versión empresarial con modalidades "gratis", "premium" y demás, allá por su versión 6.1. Ni siquiera había podido instalarla porque no cabía en mi disco duro... ah! qué tiempos!! Pero sí conocía su reputación en cuanto a su instalador y su herramienta de configuración YaST, aunque por entonces aun no era software libre. También tenía buena fama el hecho de disponer abundante documentación en castellano. Os adelanto que con la versión 10 llegaron los americanos, la compraron, liberaron YaST e hicieron un montón de cosas buenas... pero la última documentación en castellano disponible es para la versión 10.1.

    Hace un puñado de años compré un computador que monté yo mismo, principalmente para ahorrar. Cuando tenía todas las piezas me di cuenta de que no disponía de ningún sistema operativo para al menos comprobar si funcionaba. El de la tienda, por azar, disponía de un CD de Ubuntu.

    Ubuntu es una distribución de Linux realizada por la empresa Canonical, propiedad de un rico y afamado sudafricano famoso por haber realizado un viaje espacial.

    Ubuntu es una buena distribución que incorporó muchos paradigmas que eran fáciles de asimilar para los usuarios de Windows. Por ejemplo, no hay un usuario administrador como tal(1) y la configuración del sistema trata de llevarla a cabo de forma automática. Durante mucho tiempo fue la distribución más conocida y utilizada para el escritorio Linux.

    Ubuntu está basada en Debian. Debian es otra distribución, una de las primeras y la que tiene la mayor comunidad de colaboradores. Cuando se publicó la primera versión de Ubuntu Debian era relativamente minoritaria, pero con el éxito de la distribución hija, también el padre se vio catapultado a la fama.

    Este fenómeno de publicar una distribución que en realidad es una versión de otra distribución es muy común en Linux. De hecho, existen multitud de herramientas para hacerlo. Y los motivos son muy
    variados: crear versiones locales (Linex, Guadalinex...), crear configuraciones específicas, establecer grupos de aplicaciones instaladas por defecto en función del destino de la distribución (por ejemplo, Scientific Linux es una versión de Red Hat desarrollada en el Cern), etc.

    O simplemente porque se cree que determinada gente puede esperar determinadas cosas. Por ejemplo, Debian es célebre por mantener un ritmo de actualización lento, ya que cada versión de cada aplicación sólo pasa a la distribución en la forma más estable posible, y sólo se proporcionan los parches de seguridad y corrección de errores para las mismas. En general, para subir las versiones del software instalado se debería actualizar la distribución(2). Así que Ubuntu lo que incluía eran los respositorios inestables de Debian, junto con un instalador gráfico bien hecho que incluía un sistema de configuración automático. Como guinda, incluye una forma razonable de instalar software no libre como pueden ser algunos drivers y códecs.

    Yo puse el CD, arranqué el equipo, pero no funcionaba. En ese momento no tenía Internet, así que fui a un kiosco y compré una revista que incluía un DVD de Mandriva.

    Mandriva era una versión de Mandrake; a su vez, Mandrake era una versión de Red Hat, pero yo la conocía desde su versión 6.0. Básicamente, Mandrake tomaba la distribución Red Hat, le quitaba logos, ponía KDE como escritorio por defecto, corregía errores(3) y poco más. Sin embargo, para su versión 7.0 habían conseguido un instalador gráfico muy chulo.

    Con Mandriva estuve una semana (Mandriva 2006). Entonces reparé en que un componente del equipo, la placa base, no era la más adecuada para el resto de equipo que tenía. Digamos que hacía de cuello de botella: la memoria, los discos, el procesador, todo muy rápido, pero la pieza que los intercomunicaba era muy lenta en comparación. Así que ni tonto ni perezoso cambié la placa.

    Mandriva 2006 no soportaba esa placa. Podría haber navegado por internet para descargar el nuevo driver e instalarlo, pero para eso necesitaría tener un sistema operativo funcionando, así que tuve que conseguir una imagen de SUSE en otro lado. Y es que puestos a buscar algo determinado, bien, no me había dejado mala impresión de lo que sabía.

    Conseguí un CD con lo necesario para instalar openSUSE a través de Internet, y eso hice. Aun con la conexión de 3Mbps que tenía entonces no tardó demasiado en proporcionarme un sistema casi completamente configurado y más que usable. La configuración de la mayor parte de cosas que necesitaba fue sencilla, salvo el configurar los efectos 3D del escritorio, que no lo fueron tanto. Maldita tarjeta gráfica!!

    openSUSE es muy fácil de instalar y configurar, y con YaST consigue disponer de una buena herramienta de configuración. Dispone de repositorios amplios y en consecuencia de mucho software. Su comunidad de usuarios es razonable, y solucionar problemas es relativamente fácil. No hay ningún motivo para que no use otras distribuciones. Uso ésta porque me gusta y todo me resulta cómodo.

    Antes de esto, he usado Debian durante años, Mandrake, también durante algo menos de tiempo. Y ahora encuentro proyectos muy interesantes: KaOS, Elementary OS, Mint...

    En este enlace podéis leer (en inglés) algo sobre distribuciones "de época".

    KDE y yo

    Hay muchos escritorios informáticos. hiperligeros, como Fluxbox, ligeros como XFCE o LXDE, o escritorios de última generación como GNOME, KDE y las distintas versiones de GNOME que han surgido en los últimos tiempos.

    ¿Nadie vio WordPerfect Suite en Linux?
    KDE era en tiempos un escritorio que recordaba bastante a Windows, en su forma de organización, en su estética por defecto... No en vano Corel había hecho una versión que justamente pretendía hacer que KDE fuese lo más semejante posible a Windows. Bueno, incluía la salvedad de tener dos paneles en lugar de uno solo; bueno, en aquellos tiempos los CD/DVD no se automontaban, así que sus iconos disponían de la opción "montar". También cambiaba mucho el gestor de archivos. Kfm sin duda era suficiente para muchas cosas, pero era tremendamente simple para su uso diario.

    La primera distribución que tuve funcionando un tiempo considerable fue Mandrake, y ésta traía KDE por defecto. Así que, después de años con Windows, me acostumbré a KDE. Siempre me gustó la riqueza de detalle por defecto en KDE/QT(4)

    De hecho, KDE y GNOME intercambiaron características de diseño, a veces de forma muy llamativa: por ejemplo, en sus respectivas versiones 2.0, KDE pasó a tener un sólo panel por defecto (como GNOME 1), mientras que GNOME 2 pasó a tener dos paneles (como KDE 1).

    Aplicaciones


    En particular, uso OpenOffice o LibreOffice porque creo que Calligra no llega a estar suficientemente maduro, y no preveo que vaya a estarlo en breve plazo. Pero aun así no tardaré en darle otra oportunidad. Y no tengo demasiados motivos para escoger uno u otro. Los dos tienen cosas buenas, aunque la barra lateral de OpenOffice me parece más interesante. Sin embargo, mi distribución proporciona LibreOffice, así que tengo máquinas con una suite y máquinas con otra.

    Uso kontact, aunque mejor diría que uso kmail. Y sí, es casi una cuestión estética.

    Cuando escuchaba música usaba Amarok, que aun creo casi insuperable, aunque Clementine es un buen remedo de Amarok 1. Y en general utilizo aplicaciones de KDE, si bien hay herramientas muy interesantes que proporciona GNOME. Por ejemplo gnome-utility-disks, que permite evaluar, formatear o chequear discos.

    Muchas veces utilizo Kaffeine. Para lo que lo utilizo, me es más que suficiente. Y naturalmente uso Dolphin como gestor de ficheros y Firefox para navegar, a la espera de que alguna de las alternativas ligeras progresen un poco más.

    ¡ah! y si alguien os pregunta, tengo el repositorio packman instalado.



    (1) o mejor dicho, no puedes iniciar una sesión como usuario administrador por defecto.
    (2) pero realmente no es así, ya que hay un montón de repositorios desde donde obtener software.
    (3) cuando Red Hat publicaba una versión, Mandrake publicaba una equivalente a la versión anterior de Red Hat.
    (4) QT es un conjunto de librerías para desarrollar aplicaciones. Todo KDE hace uso de dichas librerías.